- Todos sus eslabones relevantes deben estar identificados, reconocidos y sujetos a reglas claras
Clase Turista
El mensaje que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, llevó hoy al Parlamento Europeo contiene una reflexión que resulta especialmente relevante para América del Norte: la fortaleza de las economías ya no depende únicamente de su capacidad individual, sino de su capacidad para construir cadenas de suministro resilientes y trabajar conjuntamente.
Carney lo expresó con claridad: “El objetivo no es la autosuficiencia. Es la resiliencia colectiva.” Canadá y Europa, señaló, pueden fortalecer su soberanía y seguridad aprovechando las capacidades complementarias de cada uno y profundizando su cooperación en sectores estratégicos.
Para AMACARGA, esta visión también debe aplicarse a Norteamérica.
«Uno de ellos es el agente de carga”.
El agente de carga participa en la coordinación de operaciones internacionales, conecta a diferentes actores de la cadena, administra información logística y contribuye a la trazabilidad y seguimiento de los embarques.
Por ello, AMACARGA trabaja actualmente con las autoridades mexicanas para impulsar el reconocimiento del agente de carga dentro del marco jurídico nacional.
No se trata únicamente de una iniciativa gremial. Es una oportunidad para fortalecer la propia seguridad y competitividad del comercio exterior mexicano.
Si queremos cadenas de suministro más seguras y resilientes, todos sus eslabones relevantes deben estar identificados, reconocidos y sujetos a reglas claras.
El reconocimiento legal permitiría establecer con mayor precisión quién es el agente de carga, cuáles son sus responsabilidades y cómo participa dentro de la cadena de comercio exterior.
Esto cobra todavía mayor relevancia ante la transformación que está experimentando el comercio internacional. La seguridad ya no puede depender exclusivamente de inspeccionar mercancías cuando llegan a una frontera. Requiere información, trazabilidad, gestión de riesgos, tecnología y una colaboración mucho más estrecha entre autoridades y empresas.
En este nuevo escenario, el sector privado no debe ser visto únicamente como parte del problema de seguridad, sino también como parte de la solución.
La reflexión de Carney resulta oportuna para México: la resiliencia se construye sumando capacidades, no aislándolas. Y Norteamérica tiene una ventaja que otras regiones están buscando construir: una integración productiva y logística que ya existe.
Desde AMACARGA consideramos que México, Estados Unidos y Canadá pueden avanzar hacia cadenas de suministro cada vez más seguras, confiables y competitivas, en las que autoridades y sector privado trabajen de manera coordinada.
Por ello, AMACARGA refrenda su disposición para continuar colaborando con las autoridades mexicanas en el reconocimiento jurídico del agente de carga y en todas aquellas iniciativas que contribuyan a fortalecer la seguridad, facilitación y competitividad del comercio exterior.
Porque una cadena de suministro resiliente comienza por reconocer y fortalecer a cada uno de los eslabones que la integran.

