- Continúan las operaciones de búsqueda y rescate, tras las inundaciones en la frontera con el Tíbet
Red Financiera
Más de 300 muertos y al menos mil 300 personas desaparecidas, entre ellas 700 extranjeras provenientes de 28 países, es el saldo de las inundaciones que afectaron la frontera entre Nepal y el Tibet.
Las operaciones de búsqueda y rescate continuan desde que una inundación repentina a primera hora de ayer miércoles arrasó varios distritos situados al norte, oeste y suroeste de Katmandú, la capital del país asiático, entre ellos Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Chitwan, Gorkha, Tanahun y Nawalpur.
Desde la Junta Nacional de Turismo de Nepal informaron que la mayoría de los desaparecidos se encontraba en las inmediaciones de Kailash Mansarovar, un monte de la cordillera del Himalaya ubicado en el Tíbet, territorio controlado por China, que es considerado sagrado por hindúes, budistas y otras confesiones religiosas, y donde esta semana está prevista la celebración de un festival.
La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA, por sus siglas en inglés), informó que, hasta el jueves, se han recuperado 359 cuerpos de las zonas afectadas por las inundaciones y que están procediendo a las labores de identificación.
Decenas de miles de turistas recorren cada año esta ruta y la afluencia era especialmente elevada por las celebraciones religiosas y la luna llena, considerada auspiciosa por muchos peregrinos.
Entre los 910 desaparecidos reportados hay más de 288 ciudadanos de India, 100 de China, 65 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 35 australianos, 33 británicos y 24 canadienses, según los últimos balances oficiales.

Las autoridades aseguran que, entre los extranjeros de los que no tienen noticias, hay ciudadanos de al menos 28 países, aunque advierten de que las cifras continúan actualizándose.
El ejército nepalí, entre tanto, señaló que ha rescatado a 144 personas mediante el uso de helicópteros en distintas zonas del país.
El ejército nepalí ha desplegado 2.000 efectivos para operaciones de búsqueda y rescate por tierra y aire en las zonas afectadas por las inundaciones.
Imágenes llegadas del lugar de la catástrofe muestran a personas huyendo de las aguas, que arrasaban casas y puentes. En otras, se observa cómo una ola de lodo y fango cubre un puesto de control en el lado chino de la frontera.
Las autoridades no solo ignoran el paradero de cientos de peregrinos y turistas extranjeros, sino también el de unos 60 empleados del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, que está en construcción, según reportaron los medios estatales nepalíes. Parte de estos empleados fueron rescatados con vida.
El norteño distrito de Rasuwa alberga varios proyectos hidroeléctricos que buscan aprovechar la fuerza de sus caudalosos ríos para producir energía eléctrica.
También permanecen desaparecidos más de 80 integrantes de fuerzas de seguridad de Nepal, entre militares y policías, según la oficina del primer ministro.

