FIFA: primero Bellas Artes, ahora el Castillo de Chapultepec

  • José Antonio Aspiros Villagómez

Clase Turista

         Se metió en un nuevo enredo la presidenta Claudia Sheiinbaum con sus declaraciones por la renta del Castillo de Chapultepec para un banquete de la Federación Internacional de Futbol Asociación. Una nota de Proceso dice que investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia presentarán una denuncia de hechos, pues se cometió un delito.

         Mientras ello ocurre y se resuelve algo, he recordado que el 30 de noviembre de 1985 me publicaron en la sección editorial del periódico El Nacional un comentario sobre otro caso en que la FIFA usó para sus actividades un recinto cultural en México. Se tituló ¿Futbol en Bellas Artes? y aquí lo tienen:

El Palacio de Bellas Artes está considerado como uno de los edificios más hermosos de la ciudad de México y del país todo, forma parte de su paisaje urbano que incluye otras joyas de la arquitectura como son la Torre Latinoamericana y el Palacio de Correos, así como la Alameda Central que podría crecer hacia el poniente si las autoridades utilizan el predio donde fueron dinamitados los restos del hotel Regis y otros inmuebles.

En septiembre de 1984 los mexicanos vivimos las fiestas del cincuentenario de la inauguración de este Palacio, que se caracteriza por sus acabados de pisos, muros, columnas y escaleras en mármol rojo, negro, rosa y café, así como por su herrería y sus lámparas rematadas por mascarones mayas.

Bellas Artes guarda en su interior el Museo Nacional de Arquitectura y valiosos murales de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, David Alfaro Siqueiros y Jorge González Camarena. Al lugar se le tiene como el máximo templo de la cultura nacional, y cada vez que se le dan usos diferentes al de la promoción de las bellas artes, las élites ilustradas del país se cimbran y protestan airadamente.

La construcción del majestuoso edificio tardó 30 años, a partir de que en 1904 el arquitecto italiano Adamo Boari inició el proyecto, interrumpido primero por el estallido de la Revolución y más tarde por falta de presupuesto. Llegaron a organizarse colectas populares para terminarlo y fue hasta 1932 cuando se tuvo el dinero necesario para llevar a feliz término la obra.

Bellas Artes se estrenó con la puesta en escena de ‘La verdad sospechosa’, del dramaturgo neo virreinal Juan Ruiz de Alarcón y a partir de entonces han desfilado por su escenario los más grandes artistas nacionales y extranjeros. María Teresa Montoya, el Ballet Bolshoi y las coreografías de Ana Sokolov, son sólo unos pocos ejemplos.

Pero además de servir como máximo templo de las más altas expresiones artísticas del espíritu humano, el Palacio de Bellas Artes también ha abierto sus puertas a otras actividades. Allí recibió el presidente Lázaro Cárdenas los donativos del pueblo para sufragar a las empresas petroleras expropiadas en 1938.

También fue escenario de un informe de gobierno en 1979 y en numerosas ocasiones se celebraron el Día de la Enfermera y otras conmemoraciones, lo mismo que asambleas obreras, campesinas y hasta fiestas de aniversario de escuelas de la ciudad. Artistas populares como Pedro Vargas, Lola Beltrán, Raphael, Joan Manuel Serrat y Eugenia León, han pisado el mismo tablado donde estuvieron Enrico Caruso, Arthur Rubistein y José Mojica, pero en cada ocasión los intelectuales se han indignado por tal “sacrilegio”.

Ahora, el escándalo parece ser mayor. El Palacio de Bellas Artes servirá en diciembre próximo para el sorteo de los grupos que jugarán en las diversas sedes de la Copa Mundial de futbol, de la que nuestro país será, en 1986, escenario por segunda vez.

En esta oportunidad, serán futbolistas y negociantes de ese deporte mundialmente popular, en lugar de las minorías capacitadas para apreciar y gustar las diversas bellas artes, quienes traspasarán las puertas de hierro y bronce enmarcadas por mármol negro y ónix blanco de Oaxaca, y ocupen las dos mil butacas forradas de terciopelo rojo y los palcos de metal ornamentados.

Y a cambio del Lago de los cisnes y del Ballet Folclórico Nacional, el telón de cristal de 22 toneladas, elaborado por Tiffany Studios de Nueva York y con un paisaje del Valle de México, del Dr. Atl, estarán los santones del balompié internacional simulando una lotería previamente arreglada para que las diversas selecciones sepan dónde jugarán, a quién le van a ganar o con quién van a perder. Allí se inicia el hándicap y se perfila el posible campeón.

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