- RECHAZO
- CARLOS RAMOS PADILLA
Clase Turista
El abucheo que trató de evadir la presidenta (con a) en el estadio Azteca durante la celebración del Mundial, no lo pudo evitar, aunque lo intentó, en Colima.
El triunfalismo con el que llegó, a lo que calificó de asamblea, se fue diluyendo hasta mostrar, primero, una cara de incredulidad, para luego, segundo, con desesperación llamar a una votación masiva para callar a los que llamó “infiltrados del prian”.
De acuerdo a recientes encuestas, por ejemplo, Buendía & Márquez publicada en El Universal, Morena ha venido perdiendo terreno, 43 por ciento de los mexicanos considera que el país va mal o por muy mal camino.
Por su parte MITOFSKY señala que Morena mantiene ventaja pero su imagen pierde fuerza; sube rechazo y valoración negativa en un año.
He sostenido que cada vez más la gente reprueba a varios miembros de Morena en distintos lugares y eventos. No pueden siquiera acudir a restaurantes porque son despedidos por los comensales con gritos de corruptos y traidores, y eso en todo el país aún cuando el tono sube a calificarlos como representantes de un narcogobierno.
Un abucheo significa una protesta ruidosa y masiva en la que un grupo de personas expresa su molestia, desaprobación o rechazo hacia alguien mediante gritos, silbidos o murmullos.
A eso se está cotidianamente enfrentado Sheinbaum. Puede tratarse de los reclamos enérgicos de una desesperada madre o como en Colima la suma de miles de voces no cuestionando, sino rechazando la visita de la presidenta (con a).
Ella no pudo ocultar en el rostro estar totalmente descompuesta y su salida más sencilla fue atacar a sus opositores, descalificarlos, no escucharlos y más aún, alentando para ser silenciados a través de sus incondicionales.
Ahora si no hubo quien la defendiera, como cuando fue abucheado Alejandro Murat en otra asamblea.
Digamos que hay una posicion muy salinista de “ni los veo ni los oigo” que fue tan criticada por ellos mismos y para una activista que gustaba de reventar actos públicos del sistema anterior parece infantil no considerar la presencia de militantes de otros grupos antagónicos en plazas o zócalos públicos.
Ellos mismos, como paristas y representantes de la izquierda, presumían de sus bloqueos,manifestaciones y plantones.
El mismo Camacho Solís y Marcelo Ebrard como priistas reconocieron públicamente que durante su regencia se registró el mayor número de bloqueos callejeros por parte del PRD, en tanto los perredistas manifestaban que si un paro o plantón no hacía daño social no tenían éxito.
Y cuidado porque del abucheo se pueden desprender otras manifestaciones de hartazgo que la más dócil o pacífica sería expulsarlos del poder empezando por las elecciones intermedias del 2027.
No es la primera ocasión que la presidenta (con a) calla a sus demandantes, a la población enojada y ese no es buen camino para un gobierno que se dice incluyente y democrático.

