La carrera global por la IA tiene un protagonista clave: el talento internacional

  • Todas tienen al menos un fundador nacido fuera del país

Clase Turista

La carrera por liderar la inteligencia artificial suele explicarse a partir de inversiones multimillonarias, capacidad computacional, acceso a chips y desarrollo de nuevos modelos. Sin embargo, detrás de algunas de las empresas que están protagonizando esta transformación aparece otro factor: el talento internacional.

Una investigación sobre OpenAI, Anthropic, xAI/SpaceX AI, Perplexity, Safe Superintelligence (SSI) y Thinking Machines Lab, seis compañías de inteligencia artificial nacidas en Estados Unidos, encontró que todas cuentan con al menos un fundador nacido fuera del país. Sudáfrica, Rusia, Eslovaquia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, India, Bielorrusia y Albania aparecen entre los países de origen de los fundadores identificados por el estudio.

El hallazgo aporta una nueva dimensión a la discusión sobre el liderazgo estadounidense en inteligencia artificial. Estados Unidos concentra capital, universidades, infraestructura tecnológica, capacidad computacional, redes profesionales y acceso a uno de los mayores mercados del mundo, pero una parte del talento que está creando sus nuevas compañías tecnológicas nació más allá de sus fronteras.

El informe no busca establecer una relación causal entre inmigración y éxito empresarial, ni representar a toda la industria estadounidense de inteligencia artificial. Su conclusión se limita a las seis compañías seleccionadas. Sin embargo, permite identificar un patrón significativo: en todos los casos analizados, el talento internacional aparece directamente en la creación y liderazgo de las empresas, y no únicamente como parte de sus equipos. “Estamos entrando en una economía en la que el talento altamente especializado se ha convertido en un activo estratégico. Estados Unidos demuestra que no alcanza con atraer profesionales: el verdadero diferencial está en contar con un ecosistema capaz de conectar ese talento con capital, conocimiento, infraestructura y oportunidades para construir empresas globales. Esa es una conversación especialmente relevante para México y Latinoamérica”, señala Fabiano Rocha, cofundador y CEO de Jumpstart.

La investigación también muestra que el actual ecosistema de IA estadounidense no se construyó a partir de compañías completamente independientes entre sí. Por el contrario, existe una intensa circulación de investigadores, emprendedores y ejecutivos entre las organizaciones. El informe identifica tres grandes momentos. El primero comienza en 2015 con el nacimiento de OpenAI y el desarrollo de su visión sobre inteligencia artificial general. Entre 2021 y 2023 aparecen Anthropic, Perplexity y xAI, a partir de diferentes aproximaciones sobre seguridad, producto, búsqueda y control de la inteligencia artificial. Finalmente, entre 2024 y 2025, surgen Safe Superintelligence y Thinking Machines Lab, impulsadas por antiguos líderes de OpenAI.

En este mapa, OpenAI aparece como uno de los principales núcleos de origen de la nueva industria. Antiguos integrantes y fundadores participaron posteriormente en Anthropic, xAI, Perplexity, SSI y Thinking Machines Lab. La circulación de estos perfiles muestra cómo una red relativamente concentrada de talento comenzó a reorganizarse y crear nuevas compañías, especialmente después del impacto global de ChatGPT.

¿Qué significa este fenómeno para México y Latinoamérica?

La experiencia estadounidense abre una discusión relevante para una región que genera cada vez más founders, ingenieros y profesionales tecnológicos con capacidad de competir internacionalmente. México ocupa una posición especialmente interesante por la dimensión de su ecosistema emprendedor, su integración económica y proximidad con Estados Unidos y el crecimiento de industrias intensivas en tecnología. Para sus founders, participar de redes globales puede significar acceder a nuevos mercados, inversionistas, conocimiento y profesionales especializados sin necesariamente romper los vínculos con el ecosistema de origen.

La movilidad internacional comienza así a adquirir una dimensión diferente. Ya no se trata únicamente de dónde vive una persona, sino de cómo circulan el conocimiento, las ideas, el capital y las conexiones que permiten construir compañías globales. “Latinoamérica tiene talento capaz de competir al máximo nivel. El desafío es crear más puentes para que esos emprendedores y profesionales puedan conectarse con los principales ecosistemas internacionales y, al mismo tiempo, generar valor para sus países de origen. La movilidad no debería entenderse únicamente como salida de talento; también puede convertirse en una fuente de conocimiento, inversión y nuevas redes para la región”, agrega Rocha.

En una industria tan joven como la inteligencia artificial, sería prematuro sacar conclusiones definitivas a partir de seis compañías. Pero la fotografía que ofrece la investigación resulta significativa: las seis empresas estadounidenses analizadas tienen talento inmigrante entre sus fundadores.

En la próxima etapa de la economía digital, la competencia entre países probablemente no se define únicamente por quién dispone de más capital, infraestructura o tecnología. También dependerá de quién sea capaz de formar, atraer y conectar talento de diferentes partes del mundo y darle las condiciones necesarias para transformar conocimiento en innovación de escala global. Para México y Latinoamérica, esa puede ser una de las grandes oportunidades de la próxima década.

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