- LA GRANDEZA DE LA UNAM
- CARLOS RAMOS PADILLA
Clase Turista
En lo personal considero de altísimo riesgo enfrentar a los jóvenes a dominar y abusar de la Inteligencia Artificial sin que se conozcan ni reglas, ni protocolos, ni límites. Exponerlos, en este caso a un examen de admisión, fue darles la oportunidad, y así lo exhibió la UNAM, de demostrar no la fragilidad sino el resquebrajamiento moral de la sociedad.
Los muchachos participaron de una cínica corrupción al intentar ganar un sitio en la UNAM a base de trampas (que incluían salir al baño, esconder un segundo celular en un punto ciego de la cámara, usar audífonos ocultos bajo el cabello o compartir pantalla por Discord para recibir respuestas de otra persona en tiempo real. Otros más temerarios pagaron por programas que resolvían el examen automáticamente) de igual forma, se da cuenta de la debilidad y ruptura en el sistema educativo nacional.
La UNAM reconoció de inmediato las fallas en el sistema, admitió su responsabilidad, tomó acciones contundentes de inmediato y reaccionó con éxito en la recuperación del proceso. La tarea estratégica del área de comunicación fue vital en la información a la opinión pública y en la divulgación de los avances logrados.
El rector Lomelin audaz mantuvo el equilibrio y la fama de la Institución académica y demostró que los ataques e intentos de desestabilización no impactan en lo más mínimo en la comunidad más sólida y de avanzada que es la universitaria. Su grandeza se mide en relación a las bondades que otorga a la nación aún sobre aquellos que demeritan a estabilidad ofreciendo las maneras más ruines de ganar espacios sin mérito alguno. Una generación que ya no podrá creer en lo que ve por la pantalla porque no se puede diferencia entre lo real e irreal.
El 4 de junio los resultados del examen en línea alertaron a los especialistas universitarios, se dio aviso a las autoridades de la Secretaría General de la UNAM. Se detectó una alteración extraordinaria de la curva de respuestas y los exámenes con alto número de aciertos modificaban sustancialmente el ingreso a la licenciatura. Miles de jóvenes recurrieron a métodos
ingeniosos (asesores, teléfonos ocultos, escritos, inteligencia artificial generativa) con el propósito de hacer trampa regando a una estructura de supervisión que debía impedirlo. Esto no es reflejo de una indisciplina juvenil dentro de un sector privado que no representa una alternativa real y confiable.
La academia no se puede dar por un reconstrucción creada artificialmente. Es más al subir a la nube datos estos pueden ser utilizados sin autorización es decir incluso hacer grabaciones o escritos que el usuario jamás haya hecho. En un examen presencial la creatividad, ingenio y talento seguirán siendo imprescindibles. Se miden hasta las emociones, cosa que no se logra a través de una pantalla/maquina. El potencial de desarrollo de informaciones es abismalmente diferente entre los presencial y lo virtual. Por ello la escala de resultados es distinta.
El ingreso a la educación superior no debe descansar en la ciencia ficción. Los estudiantes y egresados de la UNAM debemos, tenemos que consolidar esfuerzos para fortalecer los valores y principios universitarios. Rectoria mostró solidez, control, manejo de crisis, solvencia moral y una estatura tal que en efecto, presume la grandeza de la UNAM.

