- Las flores también guardan memoria y así resaltó su pasarela en Intermoda 85
- Por Alejandra Pérez/Enviada
GUADALAJARA.- Las flores también guardan memoria. Hay algunas que nacen para anunciar un comienzo y otras que, con el paso del tiempo, nos recuerdan de dónde venimos. Sobre la pasarela de Intermoda 85, Macario Jiménez las convirtió en el hilo conductor de una historia tejida con sedas, movimiento y emociones. Cada vestido parecía abrir un capítulo distinto de su vida; un regreso al lugar donde, hace más de tres décadas, un joven de 17 años descubrió, entre pasillos, modelos y desfiles interminables, que la moda sería mucho más que un oficio: sería el sueño al que dedicaría su vida.

«Anecdotario» no fue simplemente una colección. Fue un homenaje a ese primer encuentro con la moda y a todo lo que vino después. El diseñador reunió creaciones inéditas con algunas de las piezas más representativas de su trayectoria para construir un recorrido íntimo por más de treinta años de trabajo, donde la elegancia atemporal, la confección impecable y la feminidad que distinguen su sello creativo dialogaron con los recuerdos de quien nunca ha dejado de mirar hacia adelante.


La atmósfera comenzó a construirse desde el primer instante. Una música serena envolvió el recinto mientras las modelos aparecían con vestidos que parecían flotar sobre la pasarela. Sedas, telas satinadas y delicadas transparencias cobraban vida con cada paso, dejando que el movimiento hablara por sí solo. No había excesos ni estridencias; únicamente el equilibrio de siluetas perfectamente construidas que confirmaban el dominio de la confección de uno de los grandes referentes del diseño de autor en México.
La paleta cromática transitó con naturalidad entre tonos pastel y destellos de rojo, amarillo intenso, verde, azul agua, gris y negro. Los colores aparecían como pinceladas cuidadosamente colocadas, sin romper la armonía de una colección donde cada detalle encontraba su lugar. Más que llamar la atención, las prendas invitaban a detener la mirada para descubrir la sutileza de sus acabados y la delicadeza de sus formas.
Las flores fueron el alma de toda la propuesta. No aparecieron únicamente como inspiración estética, sino como un lenguaje capaz de transmitir emociones. Pliegues que evocaban pétalos, volúmenes que recordaban el florecimiento de un jardín y textiles que parecían respirar con el movimiento construyeron una narrativa donde la naturaleza y la sensibilidad caminaron de la mano.

«Las flores representan el florecer, el renacer, el hacer de nuevo otra vez», compartió el diseñador al concluir el desfile.
Esa idea también definió el momento personal que vive Macario Jiménez. «Anecdotario» nació como una manera de reunir todo lo que ha sido a lo largo de su carrera. La mitad de la colección correspondió a nuevas creaciones y la otra mitad recuperó piezas de distintas etapas de su trabajo, integradas para formar un solo relato que resume su evolución como creador.
Pero el homenaje no estaba dirigido únicamente a su trayectoria. También fue para Intermoda, el lugar donde todo comenzó.
Con emoción recordó que, cuando la plataforma aún llevaba el nombre de Eximoda, recorrió esos mismos pasillos trabajando primero como modelo y después coordinando los desfiles. Eran jornadas que comenzaban antes del amanecer y terminaban entrada la madrugada, vistiendo modelos, organizando decenas de salidas y devolviendo cada prenda a los expositores. Días agotadores que, lejos de hacerlo desistir, terminaron por confirmar que había encontrado su verdadera vocación.
«Fue aquí donde me di cuenta de que estaba enamorado de la moda», recordó.
A pesar de las pasarelas internacionales, del reconocimiento que ha construido a lo largo de más de tres décadas y de convertirse en uno de los grandes nombres del diseño mexicano, la emoción sigue apareciendo antes de cada presentación.
«Cada colección me sigue emocionando. Ver a tanta gente hacer el esfuerzo por estar aquí… eso simplemente es amor», expresó al finalizar el desfile.


La música acompañó esa historia de principio a fin. La serenidad de los primeros acordes dio paso a un cierre con mayor intensidad dramática, hasta desembocar en una escena luminosa, llena de flores y aplausos, que terminó por envolver el escenario en un ambiente de celebración.
Antes de despedirse, Macario volvió, sin proponérselo, al mismo lugar donde comenzó esta historia. Pensó en aquel joven de 17 años que recorría los pasillos de Intermoda sin imaginar todo lo que estaba por venir.
«Le diría que nunca dejara atrás el sueño que más quería cumplir. Hoy soy profundamente feliz haciendo lo que más amo y, después de más de treinta años, nunca he sentido que haya trabajado un solo día de mi vida.»
Y quizá ese sea el verdadero significado de «Anecdotario». No es una colección que mire con nostalgia el pasado, sino un homenaje al camino recorrido y a la certeza de que los sueños que nacen desde el corazón siempre encuentran la manera de florecer.


