- Las expresiones se dan en medio de la tensión bilateral por la negociación del T-MEC
Clase Turista
“No es ni de lejos suficiente”, así describió el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, las acciones del gobierno mexicano contra los cárteles de la droga, señalando que su país le hará frente a esta problemática “de una forma u otra”.
Durante su visita en Quito, Ecuador, Rubio detalló que en el país gobernado por la presidenta Claudia Sheinbaum, “hay territorios, vastos territorios, en México que no están bajo el control del Estado”.
El destacado funcionario estadounidense se encuentra ejecutando una gira por Ecuador, Colombia y Perú, con la que busca endurecer la guerra contra el narco.
Resaltó la cooperación que la administración actual mantiene con Estados Unidos, elogiando los esfuerzos de México contra los cárteles, por lo que “Nuestra esperanza y nuestra intención es hacerlo en asociación con México. Ese es el ideal. Pero, eventualmente, esa amenaza tendrá que ser enfrentada de una forma u otra”.
Rubio detalló que el principal tema a tratar en México es la “seguridad”, refiriendo que los cárteles representan “una amenaza para el Estado mexicano”, recordó que la realidad golpea a la clase política, al Poder Judicial y a la prensa:
“En México se asesina habitualmente a candidatos políticos, a jueces y a periodistas que informan sobre los cárteles. Así que estos grupos representan una amenaza enorme justo en nuestra frontera”.
En el marco del lanzamiento de llamada “Águila Alta” en la franja fronteriza de Tijuana, Baja California, y San Diego, California; Marco Rubió expresó que México “cuenta con drones. Están usando drones para intentar traficar drogas y personas a través de la frontera. Estos grupos son muy peligrosos, están muy bien financiados y hay que enfrentarlos”.
El pasado 7 de septiembre, México y Estados Unidos pusieron en marcha la operación binacional “Águila Alta”, un esquema de cooperación militar orientado a contener el uso de drones por parte del crimen organizado en la frontera común.
El operativo funciona bajo el modelo de “operaciones espejo”, en el que las Fuerzas Armadas de ambos países actúan de forma simultánea pero cada una dentro de su propio territorio, sin cruces ni intervenciones conjuntas. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) precisa que el esquema respeta la soberanía de cada nación y se sostiene en principios de reciprocidad y confianza mutua.

