Edith Martin impulsa una biodiversidad reinventada en Intermoda 85

  • Entre la naturaleza y el algoritmo y con un equipo de docentes y 35 estudiantes convirtió el Fashion Space en un laboratorio de experimentación textil con «Caos Biodiverso»
  • Por Alejandra Pérez Bernal/Enviada

Clase Turista

GUADALAJARA, Jalisco.- La creatividad colectiva abrió el tercer día de Intermoda 85. Bajo la dirección de Edith Martin y el acompañamiento de un equipo de docentes, 35 estudiantes del Centro Superior de Moda by Edith Martin convirtieron el Fashion Space en un laboratorio de experimentación textil con «Caos Biodiverso», una colección conceptual donde la riqueza de la naturaleza dialogó con la inteligencia artificial sin perder el valor del trabajo artesanal.

Desde antes del primer desfile, el escenario anunciaba el universo creativo de la colección. En las pantallas florecían orquídeas y composiciones botánicas, mientras una atmósfera sonora de tintes electrónicos envolvía el recinto. Las primeras salidas revelaron una propuesta de marcada vocación conceptual, construida a partir de siluetas escultóricas, volúmenes envolventes, mangas sobredimensionadas, pantalones de patronaje amplio, pliegues estructurales y aplicaciones tridimensionales que remitían a pétalos, plumajes y formas propias de la vida marina.

La colección exploró el contraste entre lo orgánico y lo sintético. Organzas, gasas, chifones, satines y textiles metalizados convivieron con superficies recicladas de mezclilla, generando un lenguaje visual que evocaba una naturaleza reinterpretada desde la tecnología.

Los accesorios faciales con cadenas y piezas de joyería acentuaban esa estética futurista, mientras las flores elaboradas artesanalmente aportaban un contrapunto profundamente humano.

Uno de los pilares del proyecto fue la sostenibilidad. La mezclilla utilizada no provino de tela nueva: antiguos pantalones fueron completamente desmontados para recuperar la fibra y transformarla en nuevas estructuras textiles. Cada prenda incorporó procesos manuales de alta complejidad, desde cortes realizados individualmente con cautín para sellar las telas hasta bordados, aplicaciones y elementos ornamentales desarrollados en los talleres del Centro Superior de Moda.

Más que una colección firmada por una sola diseñadora, «Caos Biodiverso» fue el resultado de un trabajo colaborativo. Edith Martin explicó que el concepto fue construido junto con un equipo de alumnos y maestros, quienes definieron una misma narrativa, una paleta cromática, texturas y siluetas para que cada estudiante pudiera desarrollar su propuesta sin perder la unidad de la colección.

«Primero desarrollamos un concepto. Todos trabajan sobre la misma inspiración, pero cada alumno la interpreta desde su personalidad. Así logramos que cada diseño sea distinto y, al mismo tiempo, que toda la colección hable un mismo lenguaje», explicó.

La directora y fundadora del Centro Superior de Moda destacó que la inteligencia artificial forma parte de la formación académica únicamente como una herramienta de apoyo. Los estudiantes realizan primero sus bocetos a mano y posteriormente utilizan la tecnología para visualizar las prendas desde distintos ángulos o fortalecer sus presentaciones, nunca para sustituir la creatividad.

«No estamos peleados con la inteligencia artificial, pero siempre defendemos el toque humano. Hay procesos que ninguna máquina puede reemplazar, y eso sigue siendo parte esencial de nuestra enseñanza», afirmó.

Con «Caos Biodiverso», el Centro Superior de Moda by Edith Martin demostró que la moda también puede ser un ejercicio de investigación y aprendizaje. La pasarela no sólo exhibió el talento de una nueva generación de diseñadores, sino también un modelo educativo donde la colaboración entre alumnos y maestros, la sostenibilidad y la innovación tecnológica convergen para dar forma a una propuesta con identidad propia.

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