- El comercio bilateral asciende a aproximadamente 11.7 mil millones de dólares anuales
Clase Turista
La reconfiguración de las cadenas de suministro globales continúa transformando las estrategias de abastecimiento, manufactura y comercio internacional. En un entorno marcado por tensiones geopolíticas, ajustes arancelarios y la búsqueda de mayor resiliencia operativa, las empresas están diversificando proveedores y explorando nuevos mercados para reducir riesgos y fortalecer sus operaciones.
México se encuentra en una posición estratégica dentro de este proceso por su cercanía con Estados Unidos, aunada a los beneficios derivados del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, especialistas advierten que para aprovechar las oportunidades asociadas al nearshoring requerirá no sólo capacidad productiva y logística, sino también acceso oportuno a financiamiento.
Ante este escenario, Credlix, plataforma especializada en financiamiento para comercio internacional y cadenas de suministro, ha identificado un aumento en la demanda de capital de trabajo por parte de empresas que buscan expandir operaciones internacionales, fortalecer inventarios y responder a nuevas oportunidades derivadas de la reconfiguración comercial global.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, el intercambio comercial entre México e India asciende a aproximadamente 11.7 mil millones de dólares anuales, impulsado por sectores como manufactura, químicos, farmacéuticos, plásticos, automotriz y bienes industriales. La cifra refleja el fortalecimiento de una relación comercial que cobra mayor relevancia conforme las empresas buscan alternativas para diversificar sus cadenas de suministro en Asia y ampliar sus opciones de abastecimiento fuera de mercados tradicionales.
«El nearshoring ha abierto una ventana de oportunidad importante para México, pero integrarse a cadenas de suministro más complejas también implica nuevos retos financieros. Las empresas necesitan recursos para incrementar producción, mantener inventarios, responder a nuevas órdenes de compra y cumplir con requisitos cada vez más exigentes de sus clientes internacionales. El acceso a capital de trabajo se está convirtiendo en un factor tan importante como la capacidad productiva o logística», señaló Pramit Joshi, Vicepresidente SR. de Credlix.
Uno de los principales desafíos para las empresas que participan en comercio exterior es la ampliación de los plazos de pago. De acuerdo con especialistas del sector, en algunas operaciones internacionales los periodos de cobro han pasado de 60 días a 90 e incluso 120 días, lo que genera presión sobre el flujo de efectivo de exportadores, fabricantes y proveedores.
La situación resulta más relevante para compañías que participan en cadenas de suministro vinculadas al T-MEC, donde la necesidad de financiar materias primas, inventarios, transporte y producción puede incrementarse mientras esperan la liquidación de sus facturas.
«Vemos una oportunidad importante para acercar a empresas mexicanas e indias en un momento en que ambas buscan diversificar sus cadenas de suministro. Nuestro objetivo es convertirnos en un puente que facilite no sólo el acceso a financiamiento, sino también la conexión entre compradores, proveedores y socios estratégicos que buscan expandir sus operaciones entre ambos mercados. Hoy existe un interés creciente por explorar nuevas alternativas de abastecimiento, y creemos que México e India tienen una oportunidad importante para fortalecer sus vínculos comerciales», afirmó Genette Herrera, Associate Director de Credlix México.
De acuerdo con información de la compañía, en la actualidad, industrias como plásticos, petroquímicos, farmacéuticos, químicos, automotriz, manufactura industrial y textiles concentran algunas de las mayores oportunidades de colaboración entre México e India, impulsadas por la complementariedad de sus cadenas productivas.
Especialistas coinciden en que la combinación de infraestructura logística, cumplimiento regulatorio, acceso a financiamiento y diversificación de proveedores será determinante para que las empresas mexicanas puedan capturar el potencial que ofrecen el nearshoring, el T-MEC y la evolución del comercio global durante los próximos años.

