- Hay muchas incóngnitas en la mesa de negociación, desde reglas de origen hasta asuntos laborales
Clase Turista
Se espera que este 25 de mayo inicie formalmente la revisión del Tratado de Libre Comercio (T-MEC) con la primera ronda de negociaciones bilaterales y la participación del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
Aunque el T-MEC es un tratado trilateral es difícil hablar de acuerdos plenos, ya que Canadá debe formar parte de las negociaciones.
La revisión entre México y Estados Unidos ha puesto en la mesa muchas temas, desde reglas de origen hasta asuntos laborales, y generado interrogantes sobre el futuro trilateral del acuerdo y su fecha límite.
El objetivo es cerrar un acuerdo el 1 de julio, tras seis años de turbulenta relación bilateral, con aranceles impuestos por parte de Washington y la búsqueda creciente de nuevos socios de parte de México. Cabe recordar que el viernes pasado, la Unión Europea y México firmaron una actualización de su acuerdo comercial para sortear la política proteccionista del presidente Donald Trump.
El nuevo T-MEC, uno de los mayores tratados de libre comercio del mundo, con cerca de 2 billones de dólares anuales de intercambio de mercancías, fue firmado en 2020.
Hay que recordar que el Representante Comercial estadounidense, Jamieson Greer, entregó hace meses una lista de una cincuentena de puntos a México con los temas que Trump considera esenciales.
Estados Unidos quiere afinar concepto de barreras a terceros países, sobre todo en el sector de manufacturas, y en especial en rubro automotriz, para que esté basada en la región Norteamérica.
El vicerepresentante comercial, Jeff Goettman, en un evento del Consejo de las Américas, un centro de análisis en Washington, dijo la semana pasada: «Estamos buscando relocalizar las capacidades y los productos de manufactura. Primero, en Estados Unidos, segundo, en Norteamérica, tercero, en el hemisferio occidental».
Dentro del gobierno Trump hay voces que piden incluso desmantelar el acuerdo trilateral, como ha sugerido el propio presidente.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, se ha expresado en ese sentido, y ha expuesto las exigencias de algunos sindicatos estadounidenses.
EU ha exigido «piso parejo» laboral e insisten en que hay muchas diferencias laborales que generan una competencia desigual dentro de la región. Entre los principales puntos señalados están los bajos salarios en México, la libertad sindical y la falta de recursos para instituciones laborales.
El 1 de julio «es un día importante, pero en lo que estamos trabajando duro es en presentar las mejores opciones para el presidente», indicó Goettman.
En la mesa de negociaciones hay también los recursos energéticos, o la seguridad sanitaria, en especial la producción de medicamentos.

