- Tendencia glow-in-the-dark transforma Halloween
Clase Turista
El disfraz de Halloween, este año, tiene una segunda versión con respecto a los ya conocidos y clásicos outfits aterradores: el detalle este año aparece cuando se apagan las luces. La tendencia glow-in-the-dark está llevando la personalización a prendas, accesorios y decoración para crear detalles que durante el día pasan desapercibidos y por la noche se convierten en protagonistas.
“Lo interesante de trabajar con materiales que reaccionan a la luz es que permiten diseñar una experiencia que cambia. Una misma prenda puede verse de una manera durante el día y revelar otros elementos cuando llega la noche. Eso abre una forma distinta de pensar la personalización: no solo qué queremos mostrar, sino qué queremos descubrir después”, explica Yanelly Reyes, Head of Communities en Cricut Latinoamérica.
La tendencia llega en una temporada de lo más especial y divertida para los mexicanos. Octubre está rodeado de eventos alusivos al halloween como la “Marcha Zombie” que se celebra el próximo 18 de octubre; así como la rodada ciclista del Día de Muertos, del 24 de octubre y la Mega Procesión de las Catrinas, un día después, que volverá a llenar Paseo de la Reforma de participantes caracterizados
En un calendario así, donde buena parte de la experiencia ocurre después de que cae el sol, la iluminación también puede convertirse en parte del diseño.
Imaginemos una camiseta negra que durante el día lleva una composición relativamente discreta. La diferencia aparece cuando llega la noche: algunos elementos del diseño pueden comenzar a brillar y revelar huesos, estrellas, telarañas, palabras o contornos que bajo la luz formaban parte del fondo. La intención no es necesariamente hacer que todo el disfraz brille, sino utilizar el efecto de manera estratégica para construir una segunda lectura que solo aparece en la oscuridad. Lo mejor es que no necesitas saber nada de diseño para lograrlo: con las máquinas de corte Cricut puedes crear tus propios personalizados y estampados, ya sea para tus disfraces o, ¿por qué no?, para venderlos a todas esas personas que, como tú, quieren algo especial pero no saben dónde conseguirlo.
Ahí está precisamente el potencial creativo del glow-in-the-dark: diseñar pensando en dos momentos distintos. Durante el día, los elementos pueden integrarse a la composición general de la prenda; cuando se apagan las luces, algunos permanecen visibles y adquieren protagonismo, generando el efecto sorpresa que distingue al proyecto.
La misma lógica puede trasladarse a la decoración. El Glow-in-the-Dark Removable Vinyl de Cricut, por mencionar un ejemplo, permite crear diseños luminosos para paredes, accesorios y decoración de temporada, con la posibilidad de retirarlos posteriormente. El material se carga con luz y está concebido para personalizaciones temporales.
Así, una habitación puede mantenerse prácticamente igual durante el día y adquirir otra personalidad durante una fiesta de Halloween.
Un conjunto de estrellas puede aparecer alrededor de un espejo; una frase puede revelarse en una pared; pequeñas figuras pueden transformar una ventana; incluso este material puede aplicarse en tote bags ideales para pedir dulces, incorporando un gráfico que solo se descubre después de anochecer.
Los integrantes de cuatro patas también pueden sumarse al look
La estética glow-in-the-dark también puede extenderse a las mascotas sin necesidad de convertirlas en protagonistas de un disfraz complejo. Un pañuelo o accesorio textil que ya esté diseñado para el animal puede incorporar un nombre, una pequeña silueta o algún gráfico alusivo a Halloween que dialogue con el look de quienes lo acompañan. La tendencia se traslada así a un detalle compartido, en lugar de obligar a la mascota a llevar una caracterización completa.
Para un proyecto real, conviene mantener la personalización sobre una base textil compatible —por ejemplo, un pañuelo o accesorio decorativo diseñado para la mascota— y evitar cualquier elemento que pueda interferir con su comodidad, movimiento o seguridad.
“Halloween permite experimentar de una manera que quizá no intentaríamos en otros momentos del año: combinar materiales, probar efectos distintos o transformar una prenda básica en algo completamente propio. Hoy existen herramientas y materiales que hacen más accesible llevar esas ideas al plano físico, incluso para alguien que está comenzando a crear y personalizar por primera vez”, señala Reyes.
La temporada de Halloween está llena de disfraces que se reconocen inmediatamente. Pero quizá el más memorable no sea el que se ve completo desde el principio. Puede ser el que guarda una segunda versión para después de que se apagan las luces.

