¿Pan de muerto con vino? Tres maridajes para darle un giro a la tradición

  • Del pan espolvoreado con azúcar a las versiones rellenas de fruta o chocolate, descubre cómo combinar los sabores de temporada con tres propuestas de Bodegas Emilio Moro

Clase Turista

¿Y si este Día de Muertos el pan no se acompañara con café, sino con una copa de vino? El aroma a azahar, las notas de mantequilla y el toque cítrico del pan de muerto también pueden encontrar nuevos matices al combinarse con distintos vinos, desde blancos frescos y aromáticos hasta tintos con mayor profundidad.

Para quienes disfrutan explorar nuevos sabores sin dejar de lado las tradiciones, Bodegas Emilio Moro propone tres formas de maridar el pan de muerto con vino, tomando como punto de partida sus distintas preparaciones: la receta clásica, los rellenos frutales y las versiones con chocolate. Una invitación a experimentar en la mesa y descubrir que pequeños cambios pueden transformar un antojo de temporada en una experiencia gastronómica diferente.

Elalba de Emilio Moro: el compañero ideal del pan de muerto tradicional

Para el pan de muerto clásico, espolvoreado con azúcar y con sus características notas de azahar y mantequilla, Elalba de Emilio Moro es una opción que invita a disfrutar de un maridaje delicado y equilibrado. Su perfil fresco y aromático acompaña la suavidad del pan y sus matices cítricos, mientras que la combinación permite apreciar los sabores de ambos sin que uno opaque al otro. El resultado es una propuesta ideal para quienes buscan disfrutar la receta tradicional con una copa de vino.

Un Godello para el pan de muerto relleno de fruta o mermelada

Las versiones rellenas de frutos rojos, guayaba, naranja o alguna mermelada de temporada suman notas dulces y frutales que encuentran un buen aliado en un vino blanco elaborado con Godello. La frescura y la expresión frutal de esta variedad permiten acompañar el relleno y aportar equilibrio al conjunto, especialmente cuando se trata de preparaciones con acidez o notas cítricas. Para esta combinación, los Godellos de Bodegas Emilio Moro ofrecen distintas alternativas para explorar, como Polvorete, El Zarzal o La Revelía, y descubrir cómo cambia la experiencia según el perfil de cada vino.

La Felisa: una combinación para los amantes del chocolate

Para quienes prefieren el pan de muerto relleno de chocolate, La Felisa ofrece una alternativa para explorar un maridaje con mayor profundidad. Este vino tinto de Bodegas Emilio Moro acompaña los sabores intensos del cacao y contrasta con el dulzor del relleno, creando una combinación envolvente. La clave está en elegir un chocolate cuya intensidad permita que el vino conserve su protagonismo: una opción con cacao más marcado puede dar lugar a una experiencia especialmente interesante para cerrar una comida o disfrutar de una tarde de temporada.

Una tradición para descubrir a través del vino

El pan de muerto es mucho más que un postre de temporada: es una expresión de la cultura gastronómica mexicana que cada año vuelve a las mesas con nuevas interpretaciones. Acompañarlo con vino abre la puerta a descubrir sus sabores desde otra perspectiva, experimentar con distintas preparaciones y encontrar combinaciones que conviertan cada bocado en una experiencia diferente.

Con estas propuestas, Bodegas Emilio Moro invita a celebrar el Día de Muertos a través de la gastronomía, reuniendo la tradición panadera mexicana con la cultura del vino y demostrando que el maridaje también puede ser una forma de explorar, compartir y disfrutar los sabores de la temporada.

SOBRE BODEGAS EMILIO MORO

El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento, don Emilio Moro, de la primera generación, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este, a su vez, lo transmitió a sus hijos. Actualmente es la tercera generación la que se hace cargo de la bodega que posee unas 300 hectáreas de viñedo propio. La gama de vinos engloba Finca Resalso, que recibe su nombre del viñedo que se plantó cuando nació Emilio Moro, padre de la tercera generación; Emilio Moro, buque insignia de la bodega; Emilio Moro: Vendimia Seleccionada, un tempranillo para cuya elaboración se tienen en cuenta los aspectos más representativos de cada añada; La Felisa, su vino ecológico y sin sulfitos añadidos. Completan sus referencias la gama de Malleolus: Malleolus, Malleolus de Sanchomartín y Malleolus de Valderramiro, que reciben el nombre en honor a los viñedos más antiguos de la bodega y Clon de la Familia, máxima expresión de la variedad Tempranillo y de los tres tipos de suelo de la Ribera del Duero: pedregoso, arcilloso y calizo. Bodegas Emilio Moro, además, comenzó su proyecto en 2016 en El Bierzo donde, con ya más de 50 hectáreas en propiedad, elabora blancos 100% godello: Polvorete, El Zarzal y La Revelía.

Web: www.emiliomoro.com

Tienda online: https://www.emiliomoro.com/tienda/

Related Articles

últimos articulos