La fiesta mundialista le puede costar al trabajador mexicano

  • Festejar el triunfo de la Selección en el trabajo puede derivar en sanciones que van desde una medida disciplinaria hasta la terminación justificada del contrato, advierte Estefanía Rueda, socia de Littler
  • Faltar al trabajo para ver un partido, llegar tarde por la “cruda” del festejo o presentarse intoxicado, son algunas de las conductas que más problemas legales generan en esta temporada mundialista.

Clase Turista

La euforia por el triunfo de México contra sus rivales en el Mundial de Futbol se desborda las calles de la CDMX, deja toneladas de basura, daños urbanos y riñas entre aficionados. Estas escenas, y otras que se vieron en distintos estados del país, confirman algo que especialistas en derecho laboral advertían: la fiesta mundialista no se queda en las calles, también se cuela a las oficinas.

Con México ya calificado a la siguiente ronda y la posibilidad de que el torneo se extienda varias semanas más para la Selección, este mismo escenario de celebración masiva, y sus consecuencias al día siguiente, podría repetirse más de una vez.

Para entender qué implicaciones tiene esto en el entorno laboral, Estefanía Rueda, socia de Littler México, comparte los escenarios más comunes que pueden meter en problemas tanto a colaboradores como a las propias empresas, así como las medidas que estas últimas deberían implementar. “El reto para las empresas no es prohibir que su gente festeje, sino dejar muy claro desde antes qué comportamientos cruzan la línea y pueden traducirse en una sanción. Una empresa que comunica sus reglas para la temporada mundialista con anticipación evita conflictos innecesarios y, sobre todo, evita que una celebración termine en la rescisión de un contrato”, señala Estefanía.

¿Cómo podría ser amonestado el aficionado mexicano en su trabajo?

  • Conflictos entre compañeros: usar lenguaje altisonante, burlarse de quien apoya a la selección rival o llegar a un enfrentamiento físico por un desacuerdo futbolero puede ser sancionado según su gravedad, e incluso derivar en la terminación justificada del contrato.
  • Faltar al trabajo para celebrar: reportarse enfermo o inventar un pretexto para no presentarse a trabajar, y luego aparecer en TV celebrando, no solo cuenta como falta injustificada, ya que si se mintió sobre el motivo real, puede configurarse como falta de honradez y si además se presentó un certificado de incapacidad falso, la falta es más grave.
  • La “cruda” post-festejo: no llegar a trabajar al día siguiente de un triunfo por haberlo celebrado también es una falta injustificada. Si se acumulan tres faltas más en un periodo de 30 días, puede dar lugar a la rescisión del contrato.
  • Presentarse intoxicado: aunque consumir alcohol y en algunos casos, marihuana no es ilegal, la Ley Federal del Trabajo prohíbe prestar servicios bajo su influjo. Su artículo 47 faculta al patrón a dar por terminada la relación laboral con causa cuando esto ocurre.
  • Bajón de productividad: ver partidos en horario laboral, usar el celular, la computadora o el internet de la empresa para seguirlos, o hacer apuestas en línea son conductas que, sin llegar al despido, sí pueden ser sancionadas con medidas disciplinarias.

¿Qué pueden hacer las empresas para no llegar a estos escenarios?

 Lanzar campañas de sensibilización, dejando claro qué se espera del personal en cuanto a comportamiento y productividad, y si habrá pausas autorizadas para ver algún encuentro.

  • Tener un reglamento interno claro que prevea qué conductas se sancionan, qué medidas disciplinarias corresponden a cada caso y el procedimiento para someter a un empleado a pruebas médicas o de detección de alcohol y drogas.
  • Llevar un control de asistencia confiable que permita documentar adecuadamente cualquier falta injustificada.
  • Revisar a detalle los certificados de incapacidad para detectar posibles documentos falsos y validarlos directamente con la autoridad correspondiente.
  • Si se sospecha que un colaborador está intoxicado, aplicar la prueba a través de un laboratorio certificado, siempre con su consentimiento por escrito mediante un aviso de privacidad.
  • Ser consistente sancionando conforme a lo que dice el reglamento y lo que la propia empresa ha comunicado; documentando cada caso de forma apropiada.

Al jugarse el Mundial en territorio mexicano, la afición no solo seguirá celebrando cada triunfo de la Selección, también es probable que celebre simplemente el curso del torneo. Tanto empleadores como empleados tendrán que seguir revisando estos escenarios durante las próximas semanas, buscando los mecanismos necesarios para que la fiesta no se convierta en un dolor de cabeza legal y se mantenga, sobre todo, un ambiente sano en los espacios de trabajo. Conoce más sobre cómo desarrollar mejores políticas laborales, en: https://www.littler.com/es/location-global/mexico.

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