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31 marzo,2026

Aumento en precios de fertilizantes, diésel y gasolina impacta negativamente a agricultores

  • Este panorama demuestra la vulnerabilidad del sector agrícola

Clase Turista

El aumento de precios en fertilizantes, con alzas del 30%  y más en insumos como Urea y Diesel, impacta al costo de producción agrícola por lo que el precio final de alimentos básicos (granos, verduras, frutas y hortalizas) además de proteínas animales está fuera de control impulsando la inflación general a 4.61 % a tasa anual en la primer quincena de marzo, afirmó Álvaro López Ríos, dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.

Argumentó el dirigente de la UNTA, en entrevista con medios de información, que este panorama demuestra la vulnerabilidad del sector agrícola en plena crisis geopolítica en el Medio Oriente pues directa e indirectamente afecta a la producción de maíz y hortalizas cuyo impacto final se muestra en el bolsillo del consumidor y altera la dieta familiar.

El tomate verde subió casi 97% al pasar de 28 pesos a 60 pesos por kilogramo. El jitomate se ubica hasta en 60 pesos, cuando hace un año costaba alrededor de 22 pesos el kilo.

Otros productos con aumentos relevantes son el chile serrano, con un alza de 70%; la lechuga y la papa, ambas con incrementos cercanos a 30%; y el limón, cuyo precio pasó de 30 a hasta 50 pesos por kilo.

También se reportaron aumentos en frutas como la papaya (14%) y la uva (8%), precisó Álvaro López Ríos.

Alertó el dirigente de la UNTA que la siembra del ciclo agrícola primavera-verano (PV) en México inicia principalmente en marzo y se extiende hasta septiembre, siendo abril y mayo los meses de mayor actividad de siembra, sincronizándose con las primeras lluvias, puede verse mayormente afectada por el alza en insumos como son fertilizantes, diesel y gasolina.

Afirmó que el aumento en los precios de los fertilizantes y otros insumos agrícolas está generando una presión al alza en los costos de producción en los próximos meses cuando inicie la cosecha, lo que inevitablemente impactará en el precio final al consumidor de productos básicos como maíz, frijol y hortalizas (tomate, chile, calabaza y lechuga).

Por lo pronto, la producción de maíz enfrenta una situación crítica con costos operativos por hectárea que han aumentado de 45,000 a 55,000 pesos en zonas como Sinaloa y la Urea duplicó su precio, advirtió.

Agregó que, como consecuencia se espera que el precio de la tortilla y el maíz blanco suban ya que los productores enfrentan baja rentabilidad y los precios de garantía actuales se consideran insuficientes para cubrir el aumento de los insumos.

México importa 75% de los fertilizantes que utiliza y esa cifra prácticamente no se ha movido en los últimos años. En 2025, México importó alrededor de 3.8 millones de toneladas.

Se prevé que la producción de maíz en México para el ciclo agrícola 2026-27 disminuya aproximadamente un 3% interanual, situándose en torno a las 24.5 millones de toneladas.

Esta caída en el volumen de producción está directamente ligada al encarecimiento de los fertilizantes y otros insumos, lo que reduce la rentabilidad de la siembra y limita la inversión en la tecnología necesaria para altos rendimientos.

La combinación de altos costos de fertilizantes y precios bajos proyectados para la comercialización ha llevado a una reducción en la intención de siembra para 2026.

Ante el menor volumen de producción nacional, se proyecta que la dependencia de importaciones de maíz aumente, con compras estimadas en 26.8 millones de toneladas.

En cuanto a los programas federales de entrega de fertilizantes a los productores, Álvaro López Ríos, los cuestionó porque han sido poco transparentes y efectivos como para poder elevar la productividad del campo mexicano.

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