- IA y datos en tiempo real, aliados ante los picos de última milla
- En alimentos, el promedio de rutas semanales creció 24.8%; mientras que en bebidas aumentó 7.3%: SimpliRoute
Los micro-picos también hacen visible otro reto: la última milla suele convertirse en el punto donde terminan acumulándose tensiones originadas en etapas anteriores de la cadena. Retrasos en la salida de las unidades, pedidos preparados fuera de tiempo o información que no circuló oportunamente entre áreas pueden trasladar presión hacia el último tramo de la entrega.
Cuando la demanda se concentra en pocas horas, existe menos tiempo para absorber esas desviaciones. Esto convierte a la última milla en una prueba de estrés de toda la operación: no solo debe ejecutar las entregas previstas, también tiene que resolver las excepciones que surgen mientras intenta mantener el nivel de servicio.
A estas necesidades se están incorporando agentes de IA, capaces de intervenir ante determinados eventos y ejecutar acciones dentro de reglas previamente definidas. Esto permite que algunas incidencias comiencen a resolverse desde el momento en que ocurren, en lugar de esperar a que una persona las detecte, recopile la información necesaria y determine el siguiente paso.
Para SimpliRoute, esta evolución no significa que la logística deje de depender de una buena planeación. Al contrario, en periodos de alta demanda, planificar capacidad, vehículos y rutas sigue siendo fundamental. La diferencia está en que la planeación ya no puede ser estática.
Una última milla bajo mayor presión también tiene un impacto en la eficiencia. Absorber el crecimiento de la demanda únicamente agregando vehículos, operadores o kilómetros recorridos puede elevar los costos al mismo ritmo que aumenta el volumen. Utilizar tecnología para reorganizar los recursos disponibles y reaccionar ante incidencias permite enfrentar estos picos con mayor flexibilidad.
“Los picos de demanda muestran con mucha claridad dónde está la verdadera capacidad de una operación. No se trata solamente de tener suficientes vehículos para salir a repartir, sino de detectar desviaciones y tomar una decisión mientras todavía existe margen para actuar”, agrega Echeverría.
Las Fiestas Patrias serán así una nueva prueba para las operaciones de última milla en México. Frente a una demanda más concentrada y condiciones que pueden cambiar durante la jornada, la IA y los datos en tiempo real se convierten en elementos indispensables para operar en entornos volátiles, detectar desviaciones y actuar antes de que se traduzcan en entregas fallidas.
Sobre SimpliRoute
SimpliRoute es la infraestructura de Inteligencia Artificial Nativa («Deep Tech») que evoluciona la cadena de suministro global. Respaldada por 12 años de matemática propietaria y 750 millones de kilómetros de datos, nuestra tecnología decodifica la complejidad operativa que hoy limita el crecimiento empresarial.
Operamos en 26 países con más de 1.000 clientes activos, incluyendo corporaciones globales que confían su operación crítica a nuestra tecnología.

