- Los templos más representativos de la ciudad, una ruta que permite descubrir la riqueza arquitectónica, histórica y cultural de la capital a través de sus calles y recintos
Clase Turista
Recorrer el Centro Histórico de Zacatecas es caminar entre calles, callejones y fachadas de cantera rosa que cambian de tonalidad con la luz del día. Entre una plaza y otra, aparecen templos que sorprenden por sus detalles, sus dimensiones y las historias que resguardan; basta levantar la mirada para encontrarse con una ciudad donde la arquitectura forma parte del paisaje cotidiano.
Desde la imponente Catedral Basílica hasta los vitrales y torres de Nuestra Señora de Fátima, esta ruta reúne cinco templos que forman parte de la historia y la vida religiosa de Zacatecas. Un recorrido para conocer espacios de fe, acercarse a las tradiciones que los rodean y descubrir las historias y devociones que han acompañado a generaciones de zacatecanos.
El barroco que te hace levantar la mirada
En pleno Centro Histórico aparece la Catedral Basílica de Zacatecas, su fachada es de esas que te obligan a detenerte: esculturas, relieves y ornamentos cubren la cantera, convirtiendo cada rincón en un detalle por descubrir.
Dedicada a la Virgen de la Asunción, es una de las grandes expresiones del barroco novohispano y una parada obligatoria para admirar la arquitectura de la capital. Al entrar, encontrarás otro de sus grandes atractivos: un retablo central cubierto con hoja de oro que contrasta con la cantera y los detalles de su exterior.
Una iglesia con historias bajo sus cimientos
A unos minutos de la Catedral se encuentra la Parroquia de Santo Domingo, que conserva el aire virreinal de la ciudad. Su construcción comenzó con los jesuitas y posteriormente pasó a manos de los dominicos, pero su historia no terminó con la construcción del templo.
En 2010, durante trabajos en el inmueble, fueron descubiertos antiguos entierros bajo el recinto, algunos con cuerpos momificados que aún conservaban textiles y objetos como seda y oro. El hallazgo se convirtió en una de las historias más singulares vinculadas al templo y hoy forma parte de los relatos que puedes descubrir mientras recorres esta zona del Centro Histórico.

Una fachada que volvió a la vida
A pocas calles del corazón de la ciudad se encuentra el Ex Templo de San Agustín, un recinto que demuestra que la arquitectura también puede sobrevivir a los cambios. El inmueble atravesó años de abandono y llegó a tener usos distintos a los de un templo, hasta que fue restaurado y recuperó parte de sus elementos barrocos.
Hoy puedes acercarte a contemplar su fachada, recorrer sus espacios y continuar el paseo por el entorno cultural del Centro Histórico. Es una parada que permite apreciar no solo la belleza de un edificio, sino también la historia de cómo Zacatecas ha conservado su patrimonio.
Donde la arquitectura se encuentra con el arte
El antiguo Convento de San Francisco, fundado en el siglo XVI, ofrece otra manera de disfrutar el patrimonio zacatecano. Sus antiguos espacios albergan actualmente el Museo Rafael Coronel, por lo que la visita combina arquitectura, historia y arte.
Aquí el recorrido continúa entre patios y salas que resguardan una extraordinaria colección de máscaras y piezas de arte popular mexicano. Después de admirar los espacios del antiguo convento, entrar al museo permite descubrir otra cara de la cultura mexicana a través de sus objetos, personajes y tradiciones.
Zacatecas entre vitrales y torres
Para cerrar el recorrido, hay que dirigirse hacia Sierra de Álica, donde se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Su estilo neogótico, construido en cantera rosa y naranja, marca un contraste con las fachadas barrocas que predominan en el Centro Histórico.
La construcción comenzó en 1950 y concluyó hasta el año 2000. Hoy, sus torres y vitrales de colores convierten al templo en una de las estampas arquitectónicas más particulares de la ciudad. Una buena última parada para descubrir que Zacatecas también tiene un rostro moderno dentro de su arquitectura religiosa.
Una ciudad para mirar hacia arriba
Recorrer Zacatecas también es aprender a mirar sus calles de otra manera. Detrás de cada fachada hay detalles que invitan a detenerse, entrar y conocer un poco más de la ciudad. Así que la próxima vez que camines por su Centro Histórico, levanta la mirada: quizá entre la cantera rosa encuentres tu próximo rincón favorito.

