- Pese al repunte de la actividad económica en mayo, no hay indicios de dinamismo sostenido en la segunda mitad del año: CEESP
- Por Gerardo Flores Ledesma
Clase Turista
El sector empresarial del país confirmó que después del sorpresivo repunte que tuvieron diversos indicadores macroeconómicos en abril de 2026, en mayo volvieron a moderar su ritmo de avance, como es el caso de la inversión fija bruta que reportó una caída de 0.4%.
Por su parte, en el quinto mes del año, el consumo privado también dio señales de debilitamiento al aumentar solo 0.1%, porcentaje inferior a la estimación oportuna del INEGI de 0.4%.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) aseguró que por esa razón, a pesar del repunte de la actividad económica durante el segundo trimestre del año, no hay indicios claros de que este dinamismo se mantenga en la segunda mitad del año.
En su último análisis, el organismo empresarial señaló que en abril la mayoría de los principales indicadores macroeconómicos tuvieron un sorpresivo repunte que redundó en un importante aumento de la actividad económica en su conjunto. Sin embargo, conforme salieron los resultados para mayo, se puede concluir que ese comportamiento atípico tenía poca probabilidad de mantenerse por más meses.
Y agrega: “El menor dinamismo de los indicadores, que se concretó con la caída mensual de 0.3% del indicador global de la actividad económica en mayo, corroboró el debilitamiento”.
En este contexto, añade el CEESP, sobresale el comportamiento de la inversión fija bruta dada su capacidad de generar acervo de capital en el mediano y largo plazos. Cuando hay inversión se facilita la creación de nuevos empleos formales de calidad, contribuyendo al bienestar de los hogares y la disminución de la pobreza.
Y aclara: “En los últimos dos años, la inversión fija bruta ha mantenido un comportamiento anual negativo, como reflejo de un ambiente de negocios poco propicio para invertir”.
Se explica que la inseguridad pública es uno de los principales factores que limitan el crecimiento económico, además de la incertidumbre generada por cambios en las leyes o reglas, los cuales dificultan tener un marco regulatorio estable y afectan las decisiones de inversión.
El CEESP resalta: “Frente a cambios regulatorios que complican o impiden planear a largo plazo, junto con la percepción de debilidad del estado de derecho y las preocupaciones por la situación del T-MEC, los flujos de inversión se han frenado y limitado un mayor dinamismo de la economía”.
Se apunta que los datos más recientes indican que después del incremento mensual de 4.1% en abril, que fue el más alto desde noviembre de 2020, la inversión fija bruta reportó en mayo una caída de 0.4%. Aunque este resultado no impidió que su comparación anual se mantuviese en terreno positivo, al reportar un incremento de 2.4%, sí resalta el hecho de que este avance estuvo muy por debajo del aumento de 5.2% del mes previo.
Se hace hincapié en que por origen, el comportamiento de la inversión en mayo respondió, principalmente, a una caída mensual de 2.4% en la inversión en construcción, en especial por la disminución de 7.9% en la inversión en construcción residencial y se recuerda que un mes antes este mismo rubro tuvo un repunte de 12.1%.
A pesar de esto, en comparación con el mismo mes del año pasado, la inversión en construcción aumentó 2.0%, porcentaje que contrasta con el incremento de 8.9% en abril. Así mismo, la inversión residencial cayó a una tasa anual de 5.4%, tras un repunte de 16.4% en abril.
Puntualiza el CEESP que por tipo de comprador se aprecia que durante mayo la inversión privada regresó a terreno negativo al mostrar una disminución mensual de 1.0%, con lo que de manera anual significó un avance de solo 0.2%.
Por su parte, la inversión pública se mantuvo al alza al mostrar un aumento mensual de 3.5% y uno anual de 19.5%. No obstante, este comportamiento contrasta con el reporte de la Secretaría de Hacienda en el que señala que tan solo en mayo el gasto en inversión física se contrajo a una tasa anual de 12.4%.
Respecto al consumo privado, principal motor del crecimiento, dada su incidencia dentro del PIB, el CEESP apuntó que también dio señales de debilitamiento en mayo al registrar un incremento mensual de solo 0.1%, porcentaje inferior a la estimación oportuna del INEGI que anticipaba un avance de 0.4%.
Respecto al mismo mes del año pasado, el consumo privado creció 2.6%, dos décimas de punto porcentual por debajo de su estimación oportuna.
Y concluye: “A pesar del moderado repunte de la actividad económica durante el segundo trimestre del año conforme a la estimación oportuna del INEGI, que anticipa un crecimiento trimestral de 1.5% y uno anual de 2.1%, la evolución de los principales indicadores económicos no muestra indicios claros de que este dinamismo se mantenga en la segunda mitad del año. El pronóstico de los especialistas del sector privado reportado por el Banco de México sigue siendo cauteloso y anticipan un crecimiento promedio de 1.1% para el 2026”.

