- La fórmula que permite ahorrar 150 horas al mes, recuperar hasta 40% más comprobantes fiscales y reducir hasta 20% los gastos no deducibles
Clase Turista
La digitalización de los pagos está redefiniendo la forma en que las empresas mexicanas gestionan uno de sus gastos operativos más importantes: el combustible. Lo que durante años se administró mediante efectivo, tickets físicos y conciliaciones manuales, hoy se está convirtiendo en una fuente de inteligencia financiera capaz de revelar patrones de consumo, identificar fugas de gasto y descubrir oportunidades de eficiencia que antes pasaban desapercibidas.
Para Mendel, la plataforma líder en Latinoamérica para la gestión de gastos y viajes corporativos impulsada por inteligencia artificial, este cambio representa una de las mayores oportunidades para que las organizaciones fortalezcan la visibilidad y el control sobre sus operaciones de transporte y logística.
Esta transformación ocurre en un momento clave para el país. Durante la pasada Convención Bancaria, autoridades federales reiteraron la necesidad de acelerar la digitalización de los pagos, particularmente en industrias intensivas en efectivo como el transporte, impulsando una mayor adopción de medios electrónicos en estaciones de servicio y casetas. Para las empresas, este cambio representa mucho más que una evolución tecnológica: abre la puerta a una mayor trazabilidad financiera, mejor cumplimiento fiscal y una visibilidad más precisa sobre uno de los rubros de gasto más relevantes de sus operaciones.
En este contexto, soluciones como la Tarjeta Mendel Flotilla, respaldada por la red Visa, permiten centralizar en una sola plataforma los gastos relacionados con combustible, peajes, mantenimiento y viáticos, incorporando controles en tiempo real y capacidades de inteligencia artificial para analizar consumos, detectar anomalías y anticipar desviaciones presupuestales.
Las organizaciones pueden definir presupuestos por vehículo, ruta o categoría, restringir consumos por horario, ubicación o tipo de comercio e incluso bloquear automáticamente operaciones que incumplan las políticas corporativas. La solución también puede integrarse con sistemas de gestión de flotas para habilitar tarjetas que se activen únicamente durante un viaje autorizado, llevando el control financiero al momento exacto de la transacción.
«Durante años, el problema no ha sido cuánto se gasta en combustible o en las flotillas, sino cuándo se tiene visibilidad de ese gasto. Una vez que la empresa puede controlar cada transacción en tiempo real, descubre oportunidades de eficiencia que antes permanecían ocultas entre procesos manuales y reportes tardíos», señaló Ana María Ponce de León, CFO & Country Manager de Mendel México.
La digitalización del combustible ya está generando beneficios medibles para las empresas. De acuerdo con datos de Mendel, la automatización impulsada por inteligencia artificial puede ahorrar hasta 150 horas mensuales de trabajo administrativo, incrementar hasta 40 % la recuperación de comprobantes fiscales y reducir hasta 20 % los gastos no deducibles, indicadores que impactan directamente la productividad, la liquidez y la rentabilidad corporativa.
Para las áreas financieras, el cambio va más allá de la eficiencia operativa. La posibilidad de convertir cada carga de combustible en datos accionables permite identificar consumos atípicos, fortalecer el cumplimiento fiscal y mejorar la toma de decisiones en tiempo real. En el caso de Mendel Flotilla, los conductores solo necesitan fotografiar un comprobante para que la plataforma recupere y valide automáticamente el CFDI ante el SAT, reduciendo fricción administrativa y errores humanos.
La tendencia cobra relevancia en un momento en que México avanza hacia una mayor adopción de pagos digitales en sectores tradicionalmente dependientes del efectivo, como el transporte y la logística. Para Mendel, las organizaciones que logren transformar sus gastos operativos en inteligencia financiera estarán mejor posicionadas para ganar eficiencia, fortalecer el control corporativo y operar con mayor rentabilidad.
«El futuro de la gestión de combustible no consiste únicamente en digitalizar pagos. Se trata de transformar cada transacción en información accionable para tomar mejores decisiones de negocio. Las empresas que conviertan sus gastos en inteligencia financiera tendrán una ventaja clara en competitividad», concluyó Ponce de León.

