- Por Glen Rodrigo Magaña / HOMO ESPACIOS
Clase Turista
Las formaciones de metales brotaron en las entrañas de Nueva Orleans a finales del siglo XIX, al entrelazar la marcialidad de las bandas militares europeas con la síncopa afroamericana. Originalmente fueron el motor acústico de los desfiles comunitarios y de los funerales con su característico second line. Durante las décadas de 1970 y 1980 evolucionaron al adaptarse con el bebop, blues y funk de la época. Su desarrollo hasta el día de hoy destaca por una permanencia melómana, logrando asimilar el soul, ska o vanguardistas ensambles de jazz fusión para convertirlos en ecos de arrabal, dando paso a esta curaduría de diez temas en el formato de metales, ordenados de manera cronológica a partir de su composición original.
-“St. James Infirmary” – St. Peter and 57th St. (Estados Unidos, 2012) / Tradicional – Preservation Hall Jazz Band: Heredera de las baladas folclóricas británicas, Louis Armstrong cristalizó esta marcha fúnebre como el estándar definitivo del jazz en 1928. Narra la crudeza de un hombre frente al cuerpo sin vida de su amada. La adaptación de la Preservation Hall Jazz Band en este registro en vivo, histórica institución encargada de preservar el sonido primigenio de Luisiana se acopla con Jim James y Trombone Shorty. La pista es un pilar de los metales en su faceta luctuosa y profunda, rompiendo además el esquema tradicional del blues al emplear una insólita estructura de ocho compases.
-“Mardi Gras in New Orleans” – Ultimate Mardi Gras (Estados Unidos, 2008) / Professor Longhair – Olympia Brass Band: Lanzada en 1949 por el legendario pianista Professor Longhair, esta síncopa con alma de blues y rumba es el himno incuestionable del carnaval. La Olympia Brass Band, pilar en la exportación del formato itinerante hacia el continente europeo, traduce las teclas a una muralla de metales vibrante. Se selecciona por capturar la esencia festiva pura del sur. Como dato periodístico fílmico, esta fue la misma energía asfáltica que la banda inmortalizó en pantalla al encabezar una procesión en la película de James Bond de 1973 «Live and Let Die».
-“Mercy, Mercy, Mercy” – Southern Exposure (Estados Unidos, 1993) / Joe Zawinul – Maceo Parker: Compuesta en 1966 para el ensamble de Cannonball Adderley, esta pieza capital del soul-jazz exigía un peso armónico distinto. El virtuoso saxofonista Maceo Parker, arquitecto del sonido funk de James Brown, readaptó el tema para su álbum de 1993. Aunque Parker lidera desde el saxofón y la pista posee un corte más cercano al R&B de estudio, la interpretación es vital por sus metales: la densa instrumentación de vientos suple de forma magistral cualquier instrumento armónico de cuerda, validando que el origen de este groove lento y profundo pertenece íntegramente a la tradición rítmica del asfalto.
-“Killing Me Softly” – 20 Years Young (Estados Unidos, 2017) / Charles Fox y Norman Gimbel – Youngblood Brass Band: Escrita en 1971 y encumbrada globalmente por Roberta Flack, la letra detalla la conexión abrumadora de un oyente ante la música de un cantautor. La Youngblood Brass Band, ensamble reconocido por inyectar hip-hop y agresividad punk a los vientos tradicionales, grabó esta reinterpretación en Londres en 2004. Su inclusión prueba la ferocidad técnica del formato al transformar una balada delicada en una descarga sonora masiva, descentralizando además la geografía del género al originarse a miles de kilómetros de Nueva Orleans, en Wisconsin.
-“Ghost Town” – The Life & Times Of… (Estados Unidos, 2012) / Jerry Dammers – Hot 8 Brass Band: Original de 1981, esta joya del ska británico a cargo de The Specials denunciaba explícitamente el desempleo en el Reino Unido. La Hot 8 Brass Band la hizo suya tras la devastación del huracán Katrina, mutándola de un ritmo Two-Tone a un denso y oscuro lamento. Su adaptación es un triunfo artístico rotundo, cien por ciento brass. Es un indispensable de resistencia, cargado del luto de una ciudad inundada, que adquiere una gravedad emocional inmensa al saber que la propia banda ha sobrevivido a la trágica pérdida de varios de sus integrantes en incidentes de violencia armada.
-“My Feet Can’t Fail Me Now” – My Feet Can’t Fail Me Now (Estados Unidos, 1984) / The Dirty Dozen Brass Band: Publicado en 1984, este corte homónimo fue la mecha directa que detonó el renacimiento contemporáneo de las formaciones itinerantes. Al acelerar drásticamente los tempos e inyectar ráfagas de R&B y bebop moderno, la banda rompió para siempre el corsé de la marcha tradicional. Es la pieza fundacional que enseñó a las nuevas generaciones cómo revolucionar el sonido. El conjunto, que comenzó de forma lúdica en un centro recreativo, terminó forjando colaboraciones mundiales con titanes como David Bowie y Elvis Costello.
-“Feel Like Funkin’ It Up” – Feel Like Funkin’ It Up (Estados Unidos, 1989) / Rebirth Brass Band: Editada en 1989, esta composición destila el frenesí y talento nato del barrio de Tremé. Es el estándar rítmico que afianzó el papel de la tuba como el bajo pesado del funk y consolidó el golpe del redoblante en los desfiles dominicales. Su influencia mediática es gigantesca, al grado de operar como un motivo central recurrente para la aclamada serie de televisión «Treme». Sus creadores, galardonados con el Grammy, cimentaron el camino para que las agrupaciones posteriores abrazaran sin miedo la naciente cultura del hip-hop.
-“Atchafalaya” – Sylva (Estados Unidos, 2015) / Michael League – Snarky Puppy & Metropole Orkest: Grabado en Holanda y lanzado en 2015, este monumental track instrumental es una carta de amor directo a la tradición sureña. Fue compuesto por el bajista Michael League para Snarky Puppy, ensamble de jazz fusión que deposita todo su poder en una impresionante sección de trombones. Aunque ejecutado junto a una gigantesca orquesta, su justificación es rotunda: confirma que la síncopa callejera y el código brass pueden elevarse al minimalismo lírico contemporáneo sin perder una onza de su alma.
-“Feel It Still” – Feel It Still – Single (Estados Unidos, 2017) / Portugal. The Man – High & Mighty Brass Band: Un arrollador éxito radial del rock alternativo que vio la luz en 2017, construyendo su enganche al samplear acordes del R&B clásico de los años sesenta. Comprendiendo de inmediato esa herencia, el ensamble de Brooklyn High & Mighty Brass Band reconstruyó el tema ese mismo año para sus propios vientos. Se incluye como testimonio de cómo el género adapta las listas de popularidad del momento con este tema, donde las trompetas demuestran que tienen la musculatura perfecta para apropiarse del pop actual y dominar la pista de baile.
-“Valk” – Deg (Estados Unidos, 2025) / Vulfmon: Como el definitivo corte de lujo para evidenciar que las brass bands y su onda expansiva siguen hirviendo en la actualidad, tenemos esta joya lanzada a finales de 2025. Producida por el álter ego rítmico de Vulfpeck bajo su propio sello discográfico, la pista se sumerge en el groove del brass. Si bien la interpretación es un minucioso esfuerzo de estudio que esquiva el cliché estruendoso del ensamble de calle, su inclusión cuenta con un ritmo inquebrantable, la dependencia melódica de la instrumentación acústica y su síncopa exacta emanan directamente del código genético de los ecos de Nueva Orleans. Es la prueba de que el ritmo que nació en los desfiles continúa marcando el paso en la vanguardia de la industria musical.

