- El destino te ofrece una escapada donde la naturaleza y el lujo conviven en perfecta armonía
Clase Turista
Hay destinos que se recorren y otros que se viven con todos los sentidos. Riviera Nayarit pertenece a esta última categoría, un paraíso entre playas prácticamente vírgenes, restaurantes sorprendentes que reinterpretan los sabores del Pacífico, hoteles de clase mundial y experiencias de bienestar, este rincón de Nayarit ofrece una escapada donde el tiempo parece dar paso a la contemplación, el descanso y la aventura.
La oferta es muy amplia pero aquí te dejamos una idea de qué hacer en un fin de semana: El recorrido comienza en el puerto de La Cruz de Huanacaxtle, uno de los principales puntos de partida para explorar por mar algunos de los paisajes mejor conservados de Bahía de Banderas. A bordo de un yate, la navegación permite descubrir un litoral donde la naturaleza continúa siendo la protagonista.
Playas que conservan su esencia
La primera escala es Playa La Lancha, un escenario reconocido entre los amantes del surf gracias a su oleaje, pero igualmente atractivo para quienes prefieren largas caminatas sobre arena suave o disfrutar del mar con tranquilidad. Su amplitud y ambiente relajado la convierten en una de las playas más agradables de la región.
La travesía continúa hacia Las Cabezas, un conjunto de pequeñas caletas rodeadas por formaciones rocosas que contrastan con el intenso azul del Pacífico. El sonido constante de las olas rompiendo contra las piedras y la ausencia de grandes desarrollos turísticos permiten apreciar un paisaje prácticamente intacto.
Más adelante aparece Playa del Amor, considerada una de las joyas naturales de la Riviera Nayarit. Resguardada entre acantilados y accesible únicamente por mar, ofrece aguas cristalinas ideales para nadar, practicar snorkel o simplemente disfrutar de un entorno donde la naturaleza permanece prácticamente inalterada.
La recomendación para quienes desean recorrer estas playas es llevar equipo propio de snorkel y calzado acuático, ya que precisamente la ausencia de servicios turísticos forma parte del encanto de estos espacios.
Del mar a la mesa
Después de la navegación, la experiencia gastronómica encuentra uno de sus mejores escenarios en La Rústica, en Punta de Mita. Su propuesta convierte ingredientes sencillos en platillos memorables. Entre las especialidades destacan el pulpo a la parrilla con mantequilla de ajo, los tacos de marlín ahumado y el ceviche de atún servido con tostadas, preparaciones que reflejan la riqueza pesquera de la región con un equilibrio entre tradición y creatividad.
Su terraza invita a alargar la sobremesa mientras la tarde cae entre las palmeras y el Pacífico cambia lentamente de tonalidad en colores rosados y morados únicos. Para quienes visitan el restaurante en grupo, las pizzas de mariscos son una de las recomendaciones imperdibles, especialmente durante los fines de semana, cuando conviene reservar con anticipación.
Hospitalidad frente al Pacífico
La escapada continúa en Secrets Bahía Mita Surf & Spa Resort, un resort exclusivo para adultos ubicado al norte de Bahía de Banderas. Inspirado en la arquitectura contemporánea mexicana y rodeado por la belleza natural de la Riviera Nayarit, el complejo ofrece suites con vistas al océano Pacífico, los jardines o la Sierra Madre Occidental. Su propuesta combina descanso, gastronomía de alto nivel, bebidas premium, entretenimiento diario y acceso a una playa privilegiada.
Las amplias habitaciones, algunas con jacuzzi, terrazas panorámicas hacia el océano y las Islas Marietas, permiten disfrutar del paisaje desde la privacidad de cada suite, mientras que sus restaurantes ofrecen experiencias culinarias internacionales que complementan la estancia.
Bienestar con inspiración
La mañana siguiente inicia frente al mar con un desayuno en el restaurante Blend, donde la cocina mexicana comparte espacio con propuestas internacionales en una terraza abierta hacia el Pacífico. La sugerencia es comenzar el día con unos exquisitos chilaquiles verdes con crema, tocino crujiente, huevos al gusto y pan francés.
Posteriormente dejarte consentir en Mélange World Spa invita a descubrir tratamientos inspirados en distintas tradiciones de bienestar alrededor del mundo. Entre ellos sobresale la experiencia mexicana, que incorpora agave y técnicas de presión profunda para ofrecer un momento de relajación integral. Debido a la alta demanda de algunos tratamientos, se recomienda reservar desde el momento del check-in.
Un campo de golf único en el mundo
La experiencia cambia de ritmo en el Campo de Golf Del Pacífico, donde cada recorrido ofrece paisajes distintos entre manglares, vegetación tropical y vistas permanentes al océano.
Uno de sus mayores atractivos es el legendario hoyo 3B, construido sobre un pequeño islote junto a la costa, considerado una de las experiencias más singulares para los aficionados al golf por su espectacular ubicación frente al mar.
Cocina japonesa al estilo nayarita
La propuesta culinaria continúa en ParrotFish Japanese Fusion, restaurante que combina técnicas japonesas con ingredientes mexicanos. Su menú sorprende con creaciones como esquites reinterpretados con inspiración asiática, salmón sellado con glaseado de tamarindo y cortes preparados sobre piedra caliente al estilo coreano, demostrando cómo la cocina internacional encuentra en los productos locales un aliado para crear experiencias originales. La recomendación es dejarse sorprender por las sugerencias especiales del chef, que cambian constantemente.
Gran cierre frente al océano
Antes de concluir la escapada, Playa Las Cuevas, en Chacala, ofrece un escenario completamente distinto. Rodeada por paredes rocosas y pequeñas cavernas esculpidas por el tiempo, esta playa de arena dorada y aguas transparentes resulta ideal para practicar snorkel, nadar o simplemente contemplar el paisaje en un ambiente de absoluta tranquilidad.
Sus aguas cristalinas y la sensación de aislamiento convierten este rincón de la costa nayarita en el cierre perfecto para un recorrido donde la naturaleza permanece como la gran protagonista.
Riviera Nayarit no es un destino más, es un paisaje completo que puede reunir en pocos días playas prácticamente vírgenes, gastronomía de primer nivel, hoteles de lujo, bienestar y actividades al aire libre. Un destino donde cada experiencia encuentra un equilibrio entre sofisticación y autenticidad, dejando claro que, en ocasiones, el mejor viaje es aquel que permite detener el tiempo y disfrutar plenamente del mar, los sabores y la esencia del Pacífico mexicano.
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