- En verano de 2025, los pagos sin contacto crecieron 105% y las compras con tarjetas de crédito aumentaron cerca de 10% frente al mismo periodo de 2024: Openbank México
Clase Turista
Las vacaciones rara vez siguen el plan original. Un vuelo cambia de horario, aparece un restaurante que nadie había recomendado o surge una aventura que simplemente no estaba en el itinerario. Hoy, viajar implica tomar decisiones sobre la marcha y el dinero forma parte de esa dinámica. Más que apegarse a un presupuesto rígido, el reto está en mantener visibilidad sobre los gastos para decidir con mayor tranquilidad mientras el viaje ocurre.
Esta nueva forma de viajar también está transformando la manera en que las personas administran su dinero. Un análisis de Visa Consulting & Analytics, realizado en colaboración con la Secretaría de Turismo, muestra que durante el verano de 2025 los pagos sin contacto crecieron 105%, mientras que las compras realizadas con tarjetas de crédito aumentaron cerca de 10% respecto al mismo periodo del año anterior. Más que un cambio en los métodos de pago, estas cifras reflejan una expectativa cada vez más clara: gestionar las finanzas con la misma agilidad y flexibilidad con la que hoy se organizan los viajes.
Detrás de esa evolución hay una transformación más profunda. La digitalización financiera ya no sólo ha cambiado la forma de pagar, sino también la manera en que las personas toman decisiones sobre su dinero. Poder consultar movimientos al instante, visualizar cómo evoluciona el gasto o realizar pagos desde el celular permite ajustar el presupuesto conforme cambian los planes, sin esperar al final de las vacaciones para entender en qué se utilizó el dinero.
Para Openbank México, esta evolución confirma que la siguiente etapa de la banca digital no consiste únicamente en hacer más rápidas las transacciones, sino en ofrecer a las personas mayor visibilidad para que puedan tomar mejores decisiones, incluso cuando los planes cambian.
Así, la tecnología deja de ser un elemento adicional para convertirse en una herramienta que se integra a la experiencia de manera natural.
La inmediatez define cada vez más aspectos de la vida cotidiana y la digitalización ha transformado la manera en que las personas interactúan con distintos servicios, desde la movilidad y el entretenimiento hasta la gestión de sus finanzas.
Durante las vacaciones, esta evolución cobra especial relevancia. Cuando los itinerarios cambian, las decisiones son espontáneas y cada travesía puede modificar el presupuesto, contar con acceso a información en tiempo real permite que el dinero acompañe el ritmo del viaje, en lugar de condicionarlo.
Esta visión también redefine el papel de la banca digital. Para Openbank, el objetivo ya no es únicamente facilitar una transacción, sino brindar herramientas que permitan a las personas gestionar sus finanzas con una experiencia simple, intuitiva y alineada con la forma en que hoy viven, viajan y toman decisiones. La banca del futuro no se distinguirá solo por la velocidad con la que procesa una operación, sino por la confianza que genera al ofrecer mayor claridad y control en cada momento.
En ese sentido, la digitalización financiera representa una nueva forma de vivir las vacaciones: con mayor flexibilidad, confianza y control, sin restarle espontaneidad a la experiencia.
Actualmente, administrar el dinero deja de ser una tarea que requiere anticiparlo todo para convertirse en un proceso más dinámico y adaptable. Porque las mejores vacaciones rara vez siguen el itinerario al pie de la letra, y hoy disfrutar cada momento y mantener el control de las finanzas ya no son dos objetivos distintos, sino parte del mismo viaje.

