- EL GATO Y EL RATÓN
- CARLOS RAMOS PADILLA
Clase Turista
Algo se mueve para entender que al gobierno le interesara revivir el caso de el “mayo” Zambada, debatir con Ken Salazar y que la presidenta (con a) se suba al ring de un insolente periodista argentino que no avisó que nos “detesta”.
Pero ya todo es creíble luego de recibir a un pato en la mañanera. En su manipulada arenga Sheinbaum trata de culpar de todo a la derecha, incluso de la manera más irresponsable y superficial recordó que durante el sexenio de Fox, en el año 2001, se escapó el Chapo.
Cortando a modo la historia Sheinbaum no mencionó que el “Chapo» escapó de Almoloya, a través de un sofisticado conducto subterráneo de 1.5 kilómetros. En ese momento, Alejandro Encinas era senador e integrante de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional e ingresó a la prisión para realizar una inspección.
Sí el mismo Encinas que escondió, junto con Acosta Naranjo, en una camioneta a Julio César Godoy Toscano sospechoso de participar en el crimen organizado, intentando meterlo en la cámara de diputados y protegerlo con el fuero. Sí, el mismo Alejandro Encinas que en seis años no pudo resolver el caso Ayotzinapa aún cuando su verdad histórica coincidía con investigaciones previas que intentaron desconocer.
Es jugar con la memoria pública practicando lobotomias amañadas. Es un absurdo juego del gato y el ratón. Traen a la
arenga de sus conclusiones a Genaro García Luna pero omiten señalar que Omar García Harfuch inició su carrera policial en 2008 dentro de la extinta Policía Federal Preventiva, la cual estaba bajo el mando de Genaro García Luna. Fue escalando rangos en áreas de inteligencia y división de investigación, durante el periodo en que García Luna fue Secretario de Seguridad Pública.
También ha sido señalado en investigaciones oficiales y periodísticas por estar presente en Iguala y participar en las reuniones donde se fraguó la llamada «verdad histórica» del caso Ayotzinapa.
Y fue ni más ni menos que Alejandro Encinas, quien afirmó que Omar aparece en minutas de reuniones de altos funcionarios celebradas en octubre de 2014, cuando él era comisario de la Gendarmería de la Policía Federal. García Harfuch ha afirmado que su presencia en las reuniones se debió únicamente a operativos de búsqueda y no a encubrimientos.
Cómo sea, todo esto no lo relata intencionalmente la presidenta (con a) cuando decide arremeter contra sus adversarios. Lo mismo está ocurriendo con Rocha Moya.
Se piden pruebas pero no hay intención real del gobierno federal por esclarecer tanta muerte en el Estado, la reunión de amlo con la mamá del Chapo durante la gubernatura de Quirino Ordaz, hoy embajador en España, a donde viajó hace unos días Manuel Bartlett, por qué no se ha determinado la identidad material o autores del crimen de Héctor Melesio Cuén Ojeda, quiénes y por qué traicionaron y entregaron a él “mayo”, (Guzman Lopez – hijo del “Chapo”- citó al «Mayo» en una finca de Sinaloa llamada Huertos del Pedregal.
El pretexto fue ayudar a resolver un pleito político entre el exrector Héctor Melesio Cuén y casualmente el gobernador del Estado).
Sheinbaum acusa que Loret y Rivapalacio mienten sobre el paradero de Rocha Moya pero ella no da información -pruebas- de dónde está y quién lo protege.Toda esa información y mucha más que ha reservado la SRE deja no solamente especulaciones sino que desmerece a la presidenta (con a) y la hace perder credibilidad y confianza.
Si Rocha Moya es declarado prófugo de la justicia y eventualmente detenido tendrá que hablar sin duda alguna, o para negociar su sentencia o porque habrán de carearlo con quien ya presos allá están soltando todita la sopa.