- Anunció que podría abrir expedientes para escudriñar la procedencia de los recursos con los cuales la televisora fue adquirida
- Otra vez utilizó la mañanera para decir que sólo emitió una opinión para que la población no vea TV Azteca
Clase Turista
La presidenta Claudia Sheinbaum intentó sacudirse su investidura de Estado y afirmó esta mañana que sólo emitió una opinión a la población para que no vea TV Azteca, pero amenazó con revisar el origen de los recursos mediante los cuales la televisora del Ajusco fue adquirida.
En su mañanera en Palacio Nacional, Sheinbaum otra vez se refirió al asunto y aclaró que no está ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora.
Sheinbaum sostuvo que Televisión Azteca tiene que cumplir el derecho a la información en el marco de la Constitución y aclaró que «hay tanta libertad de expresión que desde una televisora se ataca al gobierno incluso con mentiras. Nosotros tenemos el derecho de réplica porque no vamos a entrar a un tema de quitar las concesiones».
Insistió en que no hay censura y que en su gobierno tienen «la responsabilidad de informar. Porque el derecho a la información es constitucional. De informar lo que realmente es mentira y lo que es verdad»
Y agregó: «cuando digo no vean una televisora, pues es una opinión. Pero no estoy ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora. Vean qué diferencia».
Pero terminó con una amenaza: «El expresidente Carlos Salinas de Gortari vendió una televisora del estado mexicano y la compró el empresario Salinas Pliego con un préstamo otorgado por el hermano de dicho expresidente» y continúan los cuestionamientos sobre el origen de los recursos utilizados para concretar aquella operación por lo que las autoridades podrían revisar los expedientes relacionados con el caso.
Así, Sheinbaum abrió la posibilidad para que la Fiscalía General de la República (FGR) investigue la procedencia de los recursos económicos prestados en sexenios anteriores al empresario mexicano.
LA HISTORIA COMPLETA
Hay que recordar que ayer, la presidenta recomendó a los mexicanos no ver la programación de la televisora del Ajusco, lo que valío una respuesta de la empresa de Ricardo Salinas Pliego, la cual acusó al gobierno de Sheinbaum de complicidad con el narco y resaltó que millones de mexicanos siguen sus contenidos y no dejarían de hacerlo porque al gobierno «le incomode la verdad».
Ayer, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado directo a la población: “No vean TV Azteca” porque difunde «mentiras descaradas»
La declaración provocó una respuesta de la televisora, que emitió un comunicado en el que calificó las palabras de la mandataria como «un intento evidente de censura y una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa».
La presidenta puso en duda la ética de quienes «alimentan a sus lectores con falsedades» y anunció la creación de un premio al «mitómano de la semana», así como la implementación de un segmento denominado «Detector de mentiras».
TV Azteca respondió mediante un comunicado en el que afirmó que el llamado al boicot sería inútil, al señalar que millones de mexicanos siguen sus contenidos y no dejarían de hacerlo porque al gobierno “le incomode la verdad”.
La televisora del Ajusco acusó a la presidenta de tratar a los ciudadanos «como menores de edad» al pretender decidir cómo deben informarse, postura que calificó como una actitud propia del «México autoritario».
La empresa respondió que las críticas hacia la televisora responden a que mantiene una línea crítica y que denuncia presuntos actos de «complicidad al más alto nivel con el narco y el crimen organizado».
TV Azteca señaló la presunta «complicidad» de Sheinbaum con el narcotráfico, por lo que mencionó a políticos como Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal, acusados por Estados Unidos de colaborar con el cártel de Sinaloa.
Y agregó: «Su complicidad al más alto nivel con el narco y el crimen organizado, como es el caso de sus gobernadores Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal, entre muchos otros, así como de senadores como Enrique Inzunza y Adán Augusto López, líder del grupo criminal La Barredora en Tabasco».
La empresa acusó al gobierno de mantener presuntas «redes insultantes de corrupción» encabezadas por Andy y Bobby López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y de endeudar al país y afectar las instituciones democráticas.
Aquí el comunicado completo:


