- Por Bárbara Heredia
Clase Turista
Hay legisladores que andan en el Senado Mexicano sin siquiera leer lo que aprueban, sin hacer propuestas o presentar iniciativas que beneficien a los mexicanos, algunos sólo levantan la mano y la estiran para recibir un sueldo. Otros, en cambio, elevan su voz y su humanidad por el bien común y la salud de quienes padecen alguna enfermedad, sobre todo de las llamadas raras, de las que en México hay reconocidas 5 mil 500 con clasificación CIE-11 y que afectan a cerca de 8 millones de personas, incluidos infantes.
Un senador de Nuevo León que no pasa inadvertido es Luis Donaldo Colosio Riojas, sí el hijo de una pareja muy querida de Diana Laura Riojas Reyes y del político sonorense Luis Donaldo Colosio Murrieta, quien fue candidato presidencial del PRI y falleció en un atentado en 1994, sin que a la fecha se conozca al delincuente “intelectual” que lo mandó matar.
Colosio Riojas presentó una proposición con punto de acuerdo en el Senado para exhortar a las autoridades sanitarias a acelerar la incorporación de la Vasoritida al Compendio Nacional de Insumos para la Salud, ya que ese medicamento es especializado para el tratamiento de niñas y niños con acondroplasia.
La “omisión administrativa” por parte del Consejo de Salubridad General, que no ha actualizado el esquema de Insumos para la Salud, daña la integridad de los infantes que mediante la Vasoritida pueden tener una mejora en su condición, ya que ellos “tienen abiertas las placas de crecimiento”.
La acondropolasia es una enfermedad rara que afecta a uno de cada 30 mil personas y es la forma más frecuente de displasia esquelética (enanismo); se caracteriza por una talla baja desproporcionada, con extremidades cortas y un tronco de tamaño promedio.
Surge por un trastorno del gen FGFR3, el cual regula el crecimiento del hueso a través del cartílago; por lo que la mutación genética inhibe el crecimiento de los huesos largos durante el desarrollo. Pero se han visto avances clínicos con el tratamiento de Vosoritida específicamente en pacientes pediátricos.
De manera que para que el medicamento se considere en los esquemas de atención del sistema público de salud, es necesario que el Consejo de Salubridad General – que preside el secretario de Salud- lo incorpore al Compendio Nacional de Insumos para la Salud, con la anuencia de Presidencia de la República, del gobierno humanista.

