- Amargo y satisfactorio, combinación para llegar al alcoholismo
- Perdí a mi familia por muchos años; AA me ayudó a recuperarla
Clase Turista
Hola a todos, mi nombre es Abel y les contaré sobre mi problema de alcoholismo, una enfermedad que te va arrastrando lentamente hacia un profundo abismo y que sólo a fuerza de voluntad y con el apoyo de quienes te quieren podrás salir de esta problemática que cada día afecta a miles de mexicanos.
Este es mi testimonio
Primer contacto con el alcohol
Con escasos 9 años, recuerdo que mi primer copa de alcohol fue en familia, de esas reuniones donde suelen acudir hermanos, tíos, primas abuelos etcétera y en el que la bebida nunca hace falta. Posteriormente igual lo hice a los 12 años, pero ya mi problema de alcoholismo se declaró a los 14 años, cuando nos invitaron a una boda, ahí empezó todo.
Efectos y consecuencias
En esa ocasión, lo primero que tomé fue una cerveza, luego otra y aunque no me agradó el sabor, si me hizo sentir bien: comencé a sentirme alegre, con seguridad, valor, ya no me sentía con complejos y hasta me dieron ganas de bailar, pese a que era muy tímido.
A partir de ese momento bebía de 3 a 5 días cada semana; perdía la noción, padecía lagunas mentales y a pesar de que mi mamá me llamaba la atención y me aseguraba que terminaría deambulando por las calles, a mí no me importaba.
Primer acercamiento al Grupo AA
Provengo de una familia humilde, crecí con muchas limitaciones económicas, fui un niño tímido e inseguro, en la escuela sufría maltrato, lo que ahora se le llama bullying, siempre iba con muchas limitaciones, lo que me hacía sentir muy mal.
Uno de mis tíos murió por el alcoholismo, lo que son las cosas gracias a él llegué al Grupo de Alcohólicos Anónimos.
Mi adicción a la bebida hizo que mi familia se olvidara de mí durante años, mis hermanos me pedían que no me acercara a sus casas, no me tenían confianza y es que ya tomado me trastornaba agresivo y hasta les llegué a robar, lo que actualmente ya no sucede, pues ahora ya no me ven de la misma manera, ya nos frecuentamos y logré recuperar su confianza.
¿Cómo AA cambió mi vida?
El alcoholismo no es un juego, no es algo que puedas controlar, requieres de la ayuda de alguien y es ahí precisamente, en el Grupo AA, donde te transmiten un mensaje positivo: «tú puedes y «no estás solo»; los que nacemos predestinados para ser alcohólicos no podemos parar, es un infierno el que se vive, además de que se pierde todo, llegamos sintiendo una soledad, pero al final de tu camino por el Grupo AA, sales con un sentido de vida.
Ahí se aceptan a todos, no importa sexo, edad, nivel económico, religión, profesión, etcétera.
Vale la pena darte otra oportunidad.
Alcohólicos Anónimos, Sección México, ofrece una Alternativa de Solución para quien sufre la enfermedad del alcoholismo. Servicios totalmente gratuitos Teléfonos: 55 5705 5802 / 8005613368

