Elecciones en EU: Volatilidad de corto plazo y oportunidades de largo plazo

  • Por Alejandro H. Garza Salazar, fundador y director de inversiones de Aztlan Equity Management. Es especialista en asignación de capital, mercados globales, industria energética y nearshoring

Clase Turista

Las elecciones en Estados Unidos continúan siendo uno de los principales catalizadores para los mercados financieros globales. Más allá de la contienda política, los inversionistas evalúan constantemente cómo un posible cambio en el equilibrio de poder podría modificar el entorno regulatorio, fiscal y económico de la mayor economía del mundo. En este contexto, la jornada bursátil más reciente dejó una señal clara sobre el nivel de sensibilidad que existe actualmente en los mercados: las compañías de mega capitalización tecnológica perdieron aproximadamente un billón (“one trillion”)  de dólares en valor de mercado en una sola sesión, reflejando un ajuste significativo de expectativas por parte de los inversionistas.

Una de las principales preocupaciones del mercado radica en la percepción de que una mayor influencia del Partido Demócrata podría traducirse en un marco regulatorio más estricto para las grandes corporaciones, particularmente en sectores relacionados con tecnología, inteligencia artificial, plataformas digitales y concentración de mercado. Las discusiones sobre regulación antimonopolio, privacidad de datos y supervisión de nuevas tecnologías han ganado protagonismo durante los últimos años y continúan siendo factores relevantes en los modelos de valoración de las principales empresas estadounidenses.

Sin embargo, es importante destacar que los movimientos de mercado observados durante las últimas semanas responden principalmente a una recalibración de expectativas y no necesariamente a un deterioro de los fundamentos corporativos. De hecho, muchas de las empresas que lideraron las caídas continúan reportando niveles de crecimiento, rentabilidad y generación de flujo de efectivo extraordinariamente sólidos. En otras palabras, el mercado está descontando un escenario de mayor incertidumbre regulatoria, pero no un colapso en la capacidad operativa o competitiva de estas compañías.

Desde la perspectiva de Aztlan Equity Management, consideramos que esta distinción es fundamental para los inversionistas. La volatilidad política suele generar oportunidades para aquellos participantes capaces de separar el ruido de corto plazo de las tendencias estructurales de largo plazo. Si bien es probable que persistan episodios de incertidumbre conforme se acerque el proceso electoral, seguimos observando una demanda robusta en sectores estratégicos que continuarán impulsando la economía estadounidense independientemente de los ciclos políticos.

Como ha señalado Alejandro H. Garza Salazar, CEO de Aztlan Equity Management, las tendencias asociadas al nearshoring, reshoring, digitalización industrial, inteligencia artificial e infraestructura tecnológica constituyen transformaciones de largo plazo cuya evolución trasciende una administración presidencial específica. La necesidad de fortalecer cadenas de suministro nacionales y reducir dependencias geopolíticas continúa impulsando inversiones multimillonarias en manufactura avanzada, semiconductores, centros de datos e infraestructura energética.

Esta visión se refleja directamente en una de las estrategias insignia de la firma: el ETF NRSH, listado en la Bolsa de Nueva York (NYSE), enfocado en capturar las oportunidades generadas por las tendencias de nearshoring y reshoring hacia Estados Unidos. Aunque el reciente ajuste en los mercados ha impactado temporalmente el comportamiento de múltiples compañías vinculadas a esta temática, los fundamentos operativos de gran parte de las empresas que participan en estas cadenas de valor permanecen excepcionalmente sólidos.

Particularmente, sectores relacionados con la construcción y operación de centros de datos, manufactura de semiconductores, automatización industrial, componentes electrónicos e infraestructura asociada a inteligencia artificial han experimentado correcciones relevantes en sus valuaciones. No obstante, muchas de estas compañías continúan registrando tasas de crecimiento de ingresos y utilidades significativamente superiores al promedio del mercado. La expansión de la capacidad de procesamiento requerida por aplicaciones de inteligencia artificial, computación en la nube y digitalización empresarial mantiene una demanda estructural que difícilmente puede ser ignorada por los inversionistas de largo plazo.

Asimismo, el sector manufacturero estadounidense continúa mostrando señales positivas gracias a las iniciativas de relocalización de producción. La construcción de nuevas plantas de semiconductores, instalaciones industriales avanzadas y centros logísticos representa una de las inversiones de capital más importantes observadas en décadas. Estas tendencias han sido respaldadas tanto por incentivos públicos como por decisiones estratégicas de corporaciones globales que buscan construir cadenas de suministro más resilientes.

Desde nuestra perspectiva, la corrección actual refleja una transición desde un mercado impulsado predominantemente por expansión de múltiplos hacia uno más enfocado en crecimiento real de ganancias. En este entorno, las empresas que logren demostrar ejecución operativa, capacidad de innovación y crecimiento sostenible serán las que continúen creando valor para sus accionistas.

Los inversionistas también deben considerar que los mercados históricos han prosperado bajo administraciones tanto republicanas como demócratas. Aunque las prioridades regulatorias y fiscales pueden variar significativamente, la capacidad de innovación de la economía estadounidense, la profundidad de sus mercados de capitales y la fortaleza de su sector privado han demostrado una notable capacidad de adaptación frente a diversos entornos políticos.

En Aztlan Equity Management mantenemos la convicción de que las tendencias relacionadas con la reindustrialización de Estados Unidos, la expansión de infraestructura digital y el fortalecimiento de las cadenas productivas norteamericanas permanecerán vigentes durante los próximos años. Las fluctuaciones políticas pueden generar episodios de volatilidad táctica, pero no alteran la dirección estratégica de industrias que se encuentran en el centro de la transformación económica global.

En conclusión, aunque las elecciones estadounidenses continúan generando incertidumbre y han contribuido a una fuerte corrección en las empresas de mega capitalización, el panorama de largo plazo sigue ofreciendo oportunidades significativas para los inversionistas. Las compañías expuestas a sectores como semiconductores, centros de datos, automatización industrial y manufactura avanzada enfrentan vientos en contra en términos de sentimiento de mercado, pero mantienen fundamentos robustos y perspectivas de crecimiento atractivas. Para Aztlan Equity Management, el reto no consiste en anticipar cada movimiento político de corto plazo, sino en identificar aquellas tendencias estructurales capaces de generar valor sostenible a lo largo de la próxima década.

Sobre el vocero: 

Alejandro H. Garza Salazar es Socio Fundador y Director de Inversiones (Chief Investment Officer) de Aztlan Equity Management LLC. Cuenta con más de 25 años de experiencia en finanzas internacionales y gestión de activos de renta variable global, habiéndose desempeñado previamente como Portfolio Manager y Socio Director en Ashmore Equities US LLC. Posee un MBA y es egresado del Tecnológico de Monterrey.

Acerca de AZTLAN

Fundada en 2016 y con oficinas en Monterrey, Aztlan Equity Management es una gestora boutique que combina arte, ciencia y disciplina para invertir a largo plazo. Sus ETFs, AZTD y NRSH, están diseñados para quienes buscan más que simples fondos pasivos: estrategias concentradas, sistemáticas y globales, enfocadas en empresas de mediana y pequeña capitalización con sólidos fundamentos.

Related Articles

últimos articulos