- MUERTE EN DOS RUEDAS
- CARLOS RAMOS PADILLA
Clase Turista
Apenas hace unos horas la imagen de un motociclista que irresponsablemente invadió el carril de confinamiento y fue arrollado por el Metrobús se hizo viral.
El total de los comentarios fue reprobatorio para el atropellado y es que las motocicletas se han convertido en un verdadero conflicto urbano que en breve puede colapsar.
Las calles, avenidas y banquetas han sido tomadas temerariamente por miles de motociclistas que en marabunta imponen sus propias reglas y violentan la dinámica urbana. La imprudencia y en la mayoría de los casos, la agresión, son sus componentes de movilidad. Ponen en riesgo su integridad física y la de los demás.
Las autoridades están más dispuestas y ocupadas en iniciativas de ley torpes que en resolver los problemas vigentes.
Caso concreto la Secretaría de Movilidad y los agentes de tránsito que están más ávidos de detener a aquellos que circulan sin verificación que evitar tragedias viales.
Los uniformados están ausentes en momentos de crisis por bloqueos y manifestaciones sin ofrecer opciones viales en tanto los
motociclistas invaden banquetas, plazas y carriles de confinamiento, incluso en sentido contrario, sin ser amonestados.
Muchos de estos transitan a alta velocidad, en carreras, por periférico y carreteras federales a más de 150 kilómetros por hora generalmente acompañados por mujeres.
En colonias populares llevan a su pareja e hijos, todos en un solo vehículo y la mayoría sin cascos. Frente a los establecimientos comerciales colocan sus motos sobre las banquetas mientras, repartidores de comida, esperan su turno para ganar tiempo al tiempo y entregar sus productos en minutos antes de que los patrones les carguen la cuenta por su impuntualidad.
Los elementos de riesgo destacan en que en las motocicletas los propios conductores son la carrocería, no se cuentan con cinturones de seguridad ni bolsas de aire para amortiguare un impacto.
Adicional es que con frecuencia en los delitos de alto impacto cometidos por delincuentes, se utilizan motocicletas para cometer homicidios dolosos.
En la Ciudad de México circulan aproximadamente 822,000 motocicletas registradas oficialmente. Según los registros del INEGI y la Semovi, se contabilizan cerca de 822, 871 placas de de motocicletas dadas de alta en la capital.
El parque vehicular de motos ha aumentado en un 200% y se estima que el 70% de las motos se emplean para el reparto y servicios de entrega.
En la CDMX se registran alrededor de 14,700 reportes por accidentes de motociclistas anuales. Cerca del 50% de las muertes totales por eventos de tránsito en la capital corresponden a motociclistas.
Como sea y por la razón que sea, ante cualquier violación al reglamento y hechos de violencia, los motociclistas creen tener la razón y por ello los conductores de otros vehículos o transeúntes pagan las consecuencias.
No es la primera vez que se hace un llamada de atención a las autoridades pero estas como primer reflejo ya lanzaron la estupenda idea de aplicar la verificación a las motocicletas. Un aplauso pues a tan brillante idea para terminar con la anarquía de todos los días.

