- Se ubicó en 0.41%; la inflación de productos agropecuarios se contrajo 0.11% quincenal
- Los precios de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se aceleraron por quinta quincena al hilo, ubicándose en 1.85%
Clase Turista
La inflación al consumidor en México, correspondiente a la primera quincena de octubre, se aceleró a 0.41%, la más alta para una primera quincena de octubre desde 2024. Lo anterior respondió a la aceleración en sus dos componentes:
La inflación subyacente se ubicó en 0.25% quincenal, la más alta desde la segunda quincena de enero y, en su comparativa con meses iguales, la mayor desde 2022. Al interior, destacó lo siguiente:
– La inflación de mercancías se aceleró a 0.17% quincenal, la más alta para un periodo igual desde 2024. Esto se debió a la aceleración de la inflación de mercancías no alimenticias, que repuntó a 0.22% quincenal, la más alta para un periodo igual desde 2022, en respuesta a la depreciación del peso. Por el contrario, la inflación de mercancías alimenticias se ubicó en 0.12%, manteniéndose estable en las últimas tres quincenas y baja al compararla con periodos iguales.
– La inflación de servicios subió a 0.31% quincenal, luego de haber caído ligeramente en la quincena previa (-0.01%). Preocupa que, en su comparación con quincenas iguales, sea la más alta desde el 2000. Esta mayor inflación de servicios fue consecuencia del rubro de otros servicios, cuya inflación se aceleró a 0.52%, cortando una racha de dos quincenas seguidas en contracción y siendo la más alta desde 2022 en su comparativa con periodos iguales. Por su parte, la inflación de vivienda se aceleró ligeramente a 0.14%, aunque en las últimas siete quincenas ha mantenido cierta estabilidad. Finalmente, la inflación de servicios de educación se mantuvo en 0.00% por segunda quincena al hilo.
La inflación no subyacente se aceleró a 0.98% quincenal, la más alta para un periodo igual desde 2024. Al interior, sus dos componentes registraron un comportamiento diferenciado:
– La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se aceleró por quinta quincena al hilo, ubicándose en 1.85% quincenal y siendo la más alta para un periodo igual desde 2023. En su interior, el repunte obedeció exclusivamente al rubro de energéticos, cuya inflación se aceleró por tercera quincena al hilo, ubicándose en 3.08% quincenal, la más alta para un periodo igual desde 2021. Por el contrario, la inflación de tarifas autorizadas por el gobierno limitó el repunte del componente, pues cayó 0.13%, luego de tres quincenas de desaceleración, y es la mayor contracción en registro para una primera quincena de octubre.
– La inflación de productos agropecuarios se contrajo 0.11% quincenal, debido al declive en la inflación de sus dos rubros. La inflación de productos pecuarios se contrajo levemente (-0.16% quincenal), en línea con su comportamiento en periodos iguales. No obstante, es evidente que las presiones en el sector persisten, pues es el menor descenso desde 2022 para una primera quincena de octubre. La inflación de frutas y verduras registró una ligera contracción de 0.03%, siendo la menor inflación para un periodo igual desde 2025.
A tasa anual, la inflación general se ubicó en 3.62%, hilando siete quincenas por debajo del 4%. Sin embargo, preocupa que esta sea su tercera quincena consecutiva de aceleración y, dado que el balance de riesgos está cargado al alza, la inflación general podría volver a ubicarse por encima del 4%. Esto, luego de que en la primera quincena de octubre la inflación de sus dos componentes se aceleró:
– La inflación no subyacente se ubicó en 3.08%, su sexta quincena consecutiva de aceleración y la primera por encima del 3% desde la primera quincena de mayo.
– La inflación subyacente, que determina la trayectoria de la inflación a mediano y largo plazo, se aceleró a 3.78% anual, hilando tres quincenas por debajo del 3.8%.
Es importante mencionar que, en la quincena anterior, la inflación subyacente se ubicó en 3.71%. Sin embargo, con la depreciación del peso, las presiones al alza sobre las mercancías no alimenticias podrían seguir, lo que se reflejaría en aceleración de la inflación subyacente y general.

