- A pesar de que el 68% de las compras son en tiendas físicas, las marcas descuidan el piso de venta
Clase Turista
Con el inicio del último trimestre del año, diversos negocios se preparan para el arranque de la temporada alta de ventas, donde no solo ganarán quienes tengan las mejores promociones, sino que destacarán aquellos que ofrezcan una experiencia multicanal memorable que conecta con los consumidores; y es que, de acuerdo la Secretaría de Economía, el 68% de las compras de El Buen Fin 2025 se hicieron en puntos físicos, incluso con el comercio electrónico creciendo 31%, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO)
«Los mexicanos son altamente sociales y responden muy bien a las dinámicas interactivas. En categorías de consumo masivo, las activaciones que combinaron un incentivo físico con una dinámica móvil interactiva registraron mayores índices de lealtad y de recordación de marca, e incremento de ventas», aseguró Rafael Soria, cofundador y CEO de Enso Media.
Esta tendencia se refleja globalmente con el auge de las pop-up stores inmersivas: cafeterías temáticas temporales y espacios interactivos desarrollados por firmas de consumo masivo, moda y estilo de vida, las cuales priorizan la conexión emocional y los «momentos de pausa». De hecho, el éxito de una activación ya no se mide únicamente por el volumen de personas que transitan por un pasillo, sino por el contenido orgánico (UGC) que los propios consumidores generan y comparten desde el espacio de la marca.
«En los últimos años se ha observado un incremento en las activaciones interactivas, ya que los consumidores generan un vínculo más estrecho con las marcas y se impulsan las transacciones de forma natural, evitando que la interacción se perciba como una venta en frío”, comentó Rafael Soria.
Para que este tipo de experiencias funcionen, se deben considerar los siguientes tres puntos clave de acuerdo con el directivo de Enso Media:
Los espacios deben crearse para ser puntos de encuentro, especialmente para la generación Z y los millennials, que buscan que las marcas les ofrezcan un pretexto para socializar, tomarse una foto o vivir un momento único en comunidad para después convertirlo en contenido.
El concepto debe ofrecer algo que no se consiga en otro lado, como una edición limitada, una colección exclusiva o una experiencia imposible de replicar en redes sociales.
Luz, sonido, aroma, textura y producto tienen que apuntar al mismo mensaje para lograr una coherencia sensorial y convertir la visita en recuerdo, y el recuerdo en preferencia de marca.
“Si esa experiencia física no está pensada con la misma intención que la campaña digital que trajo al cliente hasta ahí, la marca gastará en atraer gente solo para decepcionarla en el último tramo», aseguró Soria.
De cara a la temporada de ventas más fuerte del año, las empresas deben definir con precisión el rol de las activaciones dentro de su ecosistema de comunicación, ya que, aquellas que logren ir más allá de la guerra de precios para ofrecer experiencias presenciales memorables, táctiles y compartibles, asegurarán una mayor lealtad e impacto de marca.

