- Cada itinerario parte de aquello que el viajero busca trabajar, recuperar o explorar
Clase Turista
El bienestar está dejando de ser una pausa dentro del viaje para convertirse en una de las razones por las que viajamos. Dormir mejor, recuperar energía, mejorar la alimentación, reconectar con el cuerpo o simplemente encontrar un espacio para bajar el ritmo son necesidades que empiezan a influir en la elección de un destino y en la manera de recorrerlo.
Este cambio también está transformando el concepto de viaje wellness. Ya no se trata únicamente de reservar unos días en un resort, pasar por un spa o seguir una rutina de tratamientos. El bienestar empieza a definir el viaje desde su origen: qué destino elegir, qué experiencias vivir, qué conocimientos descubrir y qué queremos llevarnos de vuelta a casa.
A partir de esta evolución, NUBA presenta NUBA Wellness, una propuesta de viajes diseñados alrededor de una intención personal. Cada itinerario parte de aquello que el viajero busca trabajar, recuperar o explorar y lo conecta con lugares donde el bienestar forma parte de la cultura, del entorno o de una tradición que se ha transmitido durante generaciones.
“Estamos viendo cómo el viaje deja de ser solo ocio para convertirse en una inversión en salud y calidad de vida, alineada con las nuevas prioridades del cliente”, explica Pablo del Pozo, CEO de NUBA. “El viaje se ha convertido en una forma de invertir en uno mismo: en la salud, en la energía y en cómo queremos vivir cada etapa de la vida.”
El mundo como punto de partida para sentirse mejor
NUBA Wellness reúne experiencias en destinos donde el cuidado personal forma parte de la cultura y de la vida cotidiana. Cada lugar ofrece una manera distinta de acercarse al bienestar, a través de sus prácticas, conocimientos y entornos. Así, la propuesta no responde a una única idea de cómo cuidarse, sino que explora distintas formas de hacerlo mientras se descubre cada destino.
En Cerdeña, por ejemplo, el viaje permite acercarse al fenómeno de las llamadas Blue Zones, regiones conocidas por la longevidad de sus habitantes. Aquí, el bienestar se descubre también alrededor de la mesa y en el ritmo cotidiano, develando una oportunidad para conocer de cerca cómo la alimentación, el movimiento diario, los vínculos sociales y determinados hábitos son parte de una cultura en la que llegar a edades avanzadas forma parte de la realidad de muchas comunidades.
Más al norte, Islandia propone otra forma de hacer una pausa. Entre campos de lava, paisajes volcánicos y horizontes prácticamente intactos, los baños termales convierten el agua geotérmica en el centro de una experiencia dedicada al descanso y la recuperación. Sumergirse en aguas calientes rodeado por la naturaleza islandesa deja de ser únicamente uno de los grandes rituales del destino para convertirse en parte de un viaje pensado alrededor del bienestar.
En Japón, esa búsqueda adopta un ritmo diferente. Tradiciones que han formado parte de la cultura nipona durante siglos encuentran un nuevo significado dentro del viaje contemporáneo, desde experiencias vinculadas al contacto consciente con la naturaleza y los rituales de agua hasta prácticas enfocadas en la pausa, la alimentación y el equilibrio. Aquí, cuidarse no necesariamente significa hacer más, sino aprender a reducir el ritmo y prestar atención a aquello que normalmente pasa desapercibido.
China, por su parte, permite adentrarse en los principios de su medicina tradicional desde distintas perspectivas. Consultas inspiradas en los principios de la medicina tradicional china, alimentación, tratamientos corporales y prácticas relacionadas con la belleza y el equilibrio forman parte de vivencias que acercan al viajero a un conocimiento desarrollado durante siglos y que entiende el bienestar desde una visión integral del cuerpo.
Y en AlUla, Arabia Saudita, el paisaje se convierte prácticamente en parte de la terapia. En medio del desierto, NUBA propone un sound bath con cuencos de cristal y vibraciones armónicas, una experiencia inmersiva concebida para favorecer un estado de relajación profunda. Rodeado de formaciones rocosas monumentales y del silencio del entorno, durante unos minutos el único itinerario consiste en detenerse y escuchar.
Cuando el viaje permanece
Esta diversidad es precisamente una de las claves de NUBA Wellness. El destino deja de elegirse únicamente por aquello que hay que ver y comienza a pensarse también desde aquello que el viajero quiere sentir, recuperar o transformar.
“Cada experiencia se construye desde la personalización absoluta, interpretando qué necesita cada persona para que el viaje tenga un impacto real en su bienestar”, señala Alessandra Girardi, Directora Global de Producto de NUBA.
El bienestar no significa lo mismo para todos. Puede encontrarse en unos días de inmersión en la naturaleza, en descubrir los hábitos de las comunidades más longevas del mundo, en acercarse a prácticas ancestrales de cuidado o, simplemente, en encontrar el silencio necesario para detenerse. Porque si durante años el lujo estuvo relacionado con aquello que podía verse o poseerse, hoy también se expresa en cómo nos sentimos y en la manera en la que elegimos vivir.
Con NUBA Wellness, la firma lleva esa idea al terreno que mejor conoce: el viaje. Una nueva forma de explorar en la que el destino sigue importando, pero también lo hace aquello que sucede después de conocerlo. Viajar mejor para vivir mejor.
Para más inspiración, visita: www.nubamexico.com

