Justifican diputados alza en impuesto a tabaco, alcohol, refrescos y comida chatarra

  • Agudizan las enfermedades crónicas; 7 de cada 10 mexicanos sufren sobrepeso u obesidad
  • Se actúa para inhibir el consumo de esos productos y tener más recursos para el sector salud

 

Clase Turista

La diputada Laura Imelda Pérez Segura, secretaria de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, declaró que la actualización del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) es una propuesta oportuna y responsable debido a la situación creciente de problemas de salud en México. 

Destacó que “se trata de un impuesto progresivo que está a favor de la salud y que pretende reducir el consumo de tabaco, alcohol, bebidas azucaradas y comida con bajo aporte nutricional; además de beneficiar a las personas con menores ingresos, pues se propone que lo recaudado sea destinado al sector salud”.

En este sentido, Pérez Segura hizo referencia a los datos publicados por el Inegi y mencionó que, en 2018, las enfermedades del corazón (141,619 casos) y la diabetes mellitus (106,525) fueron las dos principales causas de muerte en México, representando el 26.59% y el 20% respectivamente del total de defunciones. La evidencia internacional, sugiere que estos incrementos se encuentran muy relacionados con la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos, tales como bebidas azucaradas, dulces o aquéllos con bajo aporte nutricional.

Sobre el tabaquismo, la diputada destacó que está dentro de las principales causas de muerte en México y ocupa el segundo lugar en las enfermedades que generan mayor gasto a las instituciones de salud, sólo por debajo de los accidentes (de tráfico de automotor, caídas, ahogamiento y sumersión, proyectil de armas de fuego, entre otros). De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaquismo es considerado como una epidemia mundial que mata a 6 millones de personas al año, de las cuales 600 mil son personas no fumadoras; es decir, son afectadas por estar expuestas al humo ajeno.

En ese sentido la diputada mencionó que de acuerdo con la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), se estima que en México hay alrededor de 11 millones de “fumadores pasivos”, que son personas que, a pesar de no fumar, son afectadas por el humo de los fumadores activos y que están altamente expuestos a enfermedades como asma, bronquitis y hasta diversos tipos de cáncer.

El estudio “Economía del tabaco y los impuestos al tabaco en México”, concluye que el impuesto que grava el tabaco tiene que ser sustancialmente aumentado para disminuir el consumo y combatir las enfermedades que causa el mismo.

El consumo de alcohol es una actividad dañina que se busca inhibir con esta propuesta porque en México es un peligro creciente. De acuerdo con datos de la OMS, 3.3 millones de personas mueren a causa de esto. Aunado a esto, según datos del Centro de Ayuda al Alcohólico y sus Familiares (CAAF), unidad especializada del Instituto Nacional de Psiquiatría, 37.1% de la población consumidora tiene entre 15 y 19 años de edad; 24.7% tiene 30 años o más; 17.4% tiene entre 20 y 24; 12.2% entre 25 y 29 años, y 8.5% entre 12 y 14 años de edad.

La secretaria de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados calificó estos datos de preocupantes. Es necesario hacer esfuerzos extras para cambiar estos hábitos de consumo, es de alarmarse que casi el 50% de las personas que consumen alcohol sean jóvenes y niños que no pasan los 19 años de edad, mencionó.

La actualización de este impuesto es una medida prudente y que va acorde al contexto social que vivimos; se requiere combatir la creciente presencia de enfermedades crónicas y mejorar el sector salud. Quien se pronuncie en contra de las medidas que inhiben se estaría pronunciando en realidad a favor de las empresas y en contra de la salud, puesto que defiende la accesibilidad a productos dañinos que incluso dos de ellos son considerados drogas, agregó.

Vamos a trabajar para que la propuesta de aumentar moderadamente el impuesto a bebidas azucaradas, alimentos no esenciales altos en densidad energética, tabaco y alcohol, sea tomada en cuenta en la próxima Ley de Ingresos que estaremos revisando para su aprobación, mencionó.

Pérez Segura hizo énfasis en que, de ser tomada en cuenta la propuesta, estaría evitando 27,704 casos de enfermedad asociados al consumo de bebidas azucaradas, lo que traería consigo un ahorro en costos directos de atención en salud de 3,097 millones de pesos; en el alcohol habría una reducción en casos incidentes y de enfermedad de 47,761 y un ahorro de 1,833 millones de pesos; en el caso del tabaco se estaría evitando 38,358 muertes y se ahorraría 55,511 millones de pesos en atención de enfermedades asociadas al consumo de este producto.

Esta propuesta generaría 62,110 millones de pesos adicionales y los usos de estos ingresos fiscales serán justificados debido a la urgencia de tener un mayor financiamiento en el sector salud, para que se cumpla con la cobertura necesaria para garantizar a los mexicanos el acceso a salud de calidad.

Los datos nos demuestran que estamos en una emergencia nacional, se tienen que tomar medidas oportunas y conscientes que ayuden a cambiar esta situación, las leyes nos ayudan a regular las actividades humanas; sin embargo, al igual que el comportamiento de las personas, las leyes deben evolucionar al mismo ritmo y estar actualizadas al contexto real todo el tiempo, concluyó.