Se dispara ingreso de mercancías antes del Buen Fin 2026

  • El crecimiento del comercio electrónico pone a prueba la capacidad logística de marcas y operadores 3PL para responder a uno de los mayores picos comerciales del año

Clase Turista

El mayor desafío logístico del Buen Fin comienza mucho antes de que los consumidores aprovechen las primeras promociones. Durante la edición de 2025, el ingreso de mercancía a los centros de distribución de Melonn alcanzó un volumen 2.8 veces superior al de una semana normal, con su punto máximo aproximadamente dos semanas y media antes de la campaña. A ello se sumó un crecimiento de 69% en las órdenes procesadas respecto a 2024, reflejo de la presión operativa que representa uno de los principales eventos comerciales del país.

La magnitud del desafío cobra relevancia ante el crecimiento del comercio electrónico. El Buen Fin 2025 generó 45.9 mil millones de pesos en ventas online, 31% más que el año anterior, y el canal digital concentró 21% de las ventas totales. Para 2026, el escenario apunta a una mayor actividad: de acuerdo con el Consumer Pulse Q3 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el Índice de Confianza del Consumidor Digital pasó de 48% a 66% entre el segundo y tercer trimestre, mientras que 46% de los consumidores prevé realizar al menos una compra online por semana.

Estas cifras anticipan un reto para marcas, comercios electrónicos y operadores logísticos: convertir el crecimiento comercial en entregas efectivas, sin que la saturación de inventarios, los retrasos o las cancelaciones comprometan la experiencia de compra y la reputación de las empresas.

De acuerdo con datos operativos de Melonn, compañía especializada en tecnología y soluciones logísticas para comercio electrónico, el comportamiento de las temporadas anteriores confirma que el primer gran pico del Buen Fin no ocurre durante los días de promociones, sino semanas antes, cuando las empresas comienzan a abastecer sus inventarios.

En 2023, el mayor ingreso de mercancía alcanzó 3.1 veces el volumen de una semana habitual; en 2024 fue de 2.2 veces, mientras que en 2025 llegó a 2.8 veces. Este comportamiento evidencia la importancia de anticipar recursos, infraestructura y capacidad operativa para responder al incremento de la demanda.

“La presión del Buen Fin no empieza durante esos días. Semanas antes ya es necesario absorber un volumen de mercancía muy superior al habitual. Para un operador 3PL, la diferencia está en anticipar esa capacidad y no en intentar reaccionar cuando la demanda ya alcanzó su punto máximo”, señala Alejandro Celis, cofundador de Melonn.

Para las marcas, esta preparación también tiene implicaciones comerciales. Una estrategia de descuentos, promociones e inversión en marketing puede impulsar significativamente las ventas, pero su efectividad depende de que los productos estén disponibles y la operación logística tenga capacidad para cumplir con la promesa de entrega.

En este sentido, las semanas previas al Buen Fin, que en 2026 se celebrará del 13 al 17 de noviembre, representan una etapa crítica para ajustar inventarios, detectar cuellos de botella y alinear las proyecciones comerciales con la capacidad real de almacenamiento, preparación y despacho de pedidos.

El otro indicador del Buen Fin: vender más sin comprometer las entregas

El incremento en las ventas no es el único indicador del desempeño de una temporada alta. La capacidad para sostener los niveles de servicio frente a una demanda extraordinaria también resulta determinante para la experiencia del consumidor y la rentabilidad de las operaciones.

Durante el Buen Fin 2025, el 98% de los pedidos analizados por Melonn llegó a tiempo a su comprador, mientras que más del 6% de los envíos se entregó de forma express, en menos de 24 horas. Asimismo, las cancelaciones durante la semana de la campaña disminuyeron 50% frente a la edición anterior.

Estos resultados muestran que la planeación logística debe formar parte de la estrategia comercial de las empresas, especialmente en temporadas en las que el incremento de órdenes puede multiplicar la presión sobre los centros de distribución y las redes de entrega.

“El Buen Fin es una temporalidad previsible, y precisamente por eso existe una oportunidad para anticiparse. Cuando las proyecciones de venta se traducen con tiempo en decisiones de inventario y capacidad, el pico deja de ser únicamente una reacción ante más órdenes y se convierte en una operación que puede planearse”, agrega Celis.

De cara a la edición 2026, el desafío para las empresas no será únicamente captar a un consumidor digital con mayor confianza y disposición de compra, sino garantizar que sus estrategias comerciales, de marketing y logística avancen al mismo ritmo.

En una temporada donde las promociones impulsan la demanda, la capacidad de respuesta operativa puede marcar la diferencia entre concretar una venta, fidelizar a un comprador o perderlo por una entrega incumplida.

Sobre Melonn

Melonn es un operador 3PL (third-party logistics) que brinda a marcas en crecimiento infraestructura para gestionar almacenamiento, preparación, empaque, entregas y tecnología para comercio digital, retail físico, tiendas propias y distribuidores.

Fundada en Colombia en 2020, actualmente opera en México y Colombia, cuenta con más de 1,400 comercios activos y ha procesado más de 11 millones de órdenes y más de 44 millones de artículos. La compañía opera con tecnología propia, Órbita, desarrollada internamente para gestionar las operaciones de sus clientes.

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