Duelo por un animal de compañía

  • ¿Existen espacios para hablar, comprender y acompañar el proceso?

Clase Turista

Cuando muere un animal de compañía, la ausencia suele hacerse presente en los pequeños detalles: el lugar donde dormía, los paseos que dejan de suceder o esa forma particular de recibirnos al llegar a casa. Para quienes somos pet lovers, esta es una situación que podemos enfrentar entre cinco y siete veces, debido a que su ciclo de vida es más corto que el nuestro; de ahí la importancia de comprometernos a ofrecerles una despedida digna.

¿Estamos preparados para despedirlos? No siempre es sencillo pensar en la pérdida de un animal de compañía antes de que ocurra. Cuando llega ese momento, el dolor, la incertidumbre y la falta de información pueden hacer que algunas decisiones deban tomarse con rapidez y que, más adelante, surjan preguntas como: “¿Pude haberlo hecho de una mejor manera?”.

Por ello, conocer diferentes opciones puede brindar mayor tranquilidad y permitir que, llegado el momento, cada familia elija una forma de despedirse con cariño y cerrar el ciclo.

¿Reconocemos el duelo por un animal de compañía? Quienes atraviesan esta experiencia no siempre encuentran información cercana o espacios donde expresar lo que sienten sin temor a que su pérdida sea minimizada. Incluso para familiares y amigos pueden surgir dudas sobre cómo estar presentes: ¿qué decir?, ¿qué evitar? o ¿cómo brindar apoyo? sin intentar apresurar el proceso de duelo.

A partir de la cercanía con las familias, Bye Bye Friend ha identificado cuestionamientos que trascienden y que necesitan ser parte de una conversación más amplia; por lo que, a través de sus redes sociales, comparte contenidos de Ana Paola Febles, Tanatóloga especializada en duelo de animales de compañía.

Entre los temas abordados se encuentran la importancia de validar la pérdida, el cómo comunicar la muerte de un animal de compañía a los niños, o cómo afrontar la culpa asociada con la eutanasia.

Una de las principales recomendaciones de la especialista es reconocer que su muerte representa una pérdida significativa. Intentar distraerse, mantenerse fuerte en todo momento o restarle importancia a lo ocurrido puede dificultar la expresión de las emociones.

“Permitirse llorar, hablar de lo sucedido y reconocer la importancia que tuvo ese mejor amigo dentro de la familia ayuda a comprender lo que se está viviendo. Este proceso no busca olvidar el vínculo, sino integrarlo a la historia personal y encontrar nuevas maneras de recordar los momentos compartidos”, comparte la especialista.

La muerte de un animal de compañía también puede convertirse en uno de los primeros acercamientos de los niños con el significado de la pérdida. Ante esta situación, la Tanatóloga recomienda hablar con claridad usando un lenguaje adecuado para su edad y sobre todo con sensibilidad.

Otro tema recurrente es la culpa después de decidir la eutanasia. Preguntas como ¿pude haber hecho algo más? o ¿debí esperar?. Ante esta situación, Febles comenta, que sentir culpa no significa haber tomado una mala decisión.

Estos y otros contenidos pueden consultarse en las redes sociales del Santuario Funerario para Mascotas: IG/ @byebyefriend_ y en FB/ Bye Bye Friend, información de valor que nos permite comprender el proceso de duelo ante la partida de nuestro amigo de aventuras.

Abrir estas conversaciones representa un compromiso con la comunidad que reconoce a los animales de compañía como un integrante más de la familia.

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