- Las fallas de software (31%) superaron a las credenciales robadas como principal vía de acceso, según Verizon
- La IA apoya la detección de riesgos, pero no reemplaza la revisión humana ni los controles de seguridad
Clase Turista
Las aplicaciones para abrir puertas, las cámaras conectadas, los sensores y las plataformas de administración están cambiando la forma en que se operan muchos edificios y viviendas. Estos sistemas pueden hacer más sencillas las tareas del día a día y mejorar la gestión, pero también podrían representar un peligro si no se tienen las precauciones necesarias.
Para Helena Verron, CEO de The Smart Flat, la creciente conexión de los inmuebles exige pensar la seguridad digital como parte de la operación cotidiana, no como un añadido técnico. “Cuando un inmueble depende de aplicaciones, sensores y servicios conectados, la seguridad digital deja de ser un asunto exclusivamente informático y pasa a formar parte de la gestión diaria”, afirma.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST), en sus guías de ciberseguridad para productos de internet de las cosas (IoT) publicadas en 2026, advierte que integrar este tipo de dispositivos puede introducir nuevos riesgos y modificar la evaluación de seguridad de un sistema. Por eso recomienda definir requisitos de ciberseguridad y controles desde el momento en que se eligen e instalan los equipos, no después.
La tendencia también se nota en el panorama general de la seguridad digital. Según el resumen del Verizon 2026 Data Breach Investigations Report (DBIR), las vulnerabilidades ya son la principal puerta de entrada: la explotación de fallas de software (31%) superó por primera vez a las credenciales robadas, y la IA está haciendo que los ataques pasen de tardar meses a concretarse en horas. En la edición de 2025 del mismo informe, Verizon había identificado credenciales comprometidas como vector inicial en el 22% de las brechas revisadas.
Según analiza Verron, estos datos no hablan exclusivamente del sector inmobiliario, pero ayudan a entender por qué los inmuebles conectados deben verse como parte de un ecosistema tecnológico más amplio. Una cuenta administrativa sin protección suficiente, un dispositivo sin actualizaciones o una plataforma mal configurada pueden convertirse en puntos de entrada para incidentes que afecten la privacidad, la operación o la confianza de los usuarios.
“Cuando un inmueble depende de aplicaciones, sensores y servicios conectados, la seguridad digital deja de ser un asunto exclusivamente informático y pasa a formar parte de la gestión cotidiana”, afirma la CEO de The Smart Flat. “El objetivo no debe ser adoptar tecnología por sí misma, sino entender qué información procesa cada sistema, quién puede acceder a ella y cómo se responde ante una eventualidad”.
Entre las medidas que pueden ayudar a reducir riesgos están la autenticación multifactor para cuentas administrativas, la actualización periódica de dispositivos y aplicaciones, la segmentación de redes, la revisión de permisos, la elaboración de respaldos y la existencia de procedimientos claros para reportar incidentes. Su conveniencia dependerá del tipo de inmueble, los sistemas instalados y la información que se gestione.
La IA también puede apoyar algunas tareas, como clasificar alertas, identificar patrones inusuales o agilizar revisiones documentales. Sin embargo, sus resultados deben validarse con fuentes confiables y supervisión humana. Una herramienta automatizada no sustituye la revisión jurídica, técnica o registral necesaria para una operación inmobiliaria.
Para Verron, el principal desafío es combinar innovación con responsabilidad: “La tecnología puede ayudar a detectar señales que antes pasaban inadvertidas, pero no elimina la necesidad de controles, transparencia y criterio profesional. La confianza se construye explicando qué hace cada herramienta y cuáles son sus límites”.
La ciberseguridad, en este contexto, no sustituye factores tradicionales como la ubicación, la calidad constructiva o el mantenimiento. Representa una dimensión adicional que propietarios, administradores, asesores y usuarios pueden considerar al evaluar la operación de un inmueble conectado.
The Smart Flat es la plataforma inmobiliaria que facilita la publicación de departamentos y casas y la localización del inmueble ideal a través de su algoritmo de IA denominado ALI con base en las preferencias y filtros establecidos por los usuarios.

