- El otorgado al sector privado no financiero se ubicó en 1,8& en enero, su nivel más bajo desde 2021
- El crecimiento real anual de los depósitos bancarios se situó en el 0,9%, influenciado por la apreciación del tipo de cambio
Red Financiera
El crecimiento de los préstamos corrientes al sector privado no financiero en enero de 2026 alcanzó su nivel más bajo desde 2021 (1,8% en términos reales anuales), debido a que la cartera de préstamos empresariales registró un crecimiento negativo.
De acuerdo con un análisis de BBVA Research, el crecimiento real anual de los depósitos bancarios se situó en el 0,9%, influenciado por la apreciación del tipo de cambio.
Se informó que la apreciación del tipo de cambio impactó negativamente el desempeño de los depósitos bancarios durante el primer mes del año.
La cartera de préstamos bancarios continuó desacelerándose en enero de 2026.
La incertidumbre económica y el menor crecimiento del crédito marcaron el desempeño regional en el cuarto trimestre de 2025.
En enero de 2026, el saldo de la captación bancaria tradicional (vista + plazo) alcanzó un crecimiento real anual de 0.9% (4.7% nominal), la tasa de crecimiento más baja registrada desde junio de 2023. Al crecimiento observado en enero, la captación a la vista contribuyó con 1.0 puntos porcentuales (pp), mientras que la captación a plazo restó al dinamismo 0.1 pp.
El crecimiento de la captación bancaria sigue mostrando el impacto negativo asociado a la apreciación del tipo de cambio, en enero dicho impacto se agudizó y restó 2.4 pp al dinamismo.
Una vez descontado este efecto se observa una disminución más moderada en el crecimiento de los saldos, pues el crecimiento real a tasa anual en el primer mes del año sería de 3.2% (7.1% nominal), ligeramente por debajo del promedio de 3.4% observado en el 4T25.
En enero, los depósitos a la vista registraron un crecimiento anual real de 1.5% (5.4% nominal),la tasa más baja registrada desde agosto de 2023. Al descontar el efecto contable del tipo de cambio, el crecimiento observado en enero (3.8%) superó al promedio registrado en el último trimestre de 2025 (3.4%).
Por tenedor, continúa registrándose un comportamiento mixto. Los depósitos a la vista de personas físicas incrementaron su dinamismo respecto al mes previo, alcanzando un crecimiento real anual de 2.7% en enero (vs 2.0% en diciembre de 2025). En el caso de las empresas, la variación anual anual real mejoró al pasar de una caída de 1.6% en diciembre a una de 1.2% en enero. Por el contrario, los OFIS redujeron moderadamente su dinamismo de 2.8% real anual en diciembre a 2.6% en enero y el sector público no financiero registró una fuerte desaceleración al pasar de un crecimiento de 22.4% en diciembre a uno de 6.2% en enero.
El mayor crecimiento de los saldos líquidos en el caso de los hogares (45.8% de los saldos de captación a la vista) podría estar asociado al incremento en los salarios reales, que refleja en parte el aumento general del salario mínimo al inicio del año, pues por el contrario, el empleo formal tuvo un dinamismo más moderado en enero. En el caso de las empresas (39.3% de los saldos de captación a la vista), la caída más moderada en su ritmo de crecimiento está asociada Reporte Mensual de Banca y Sistema Financiero a una mejora en su generación de ingresos, recuperación que se ha visto acotada por el mayor impacto contable de la apreciación del tipo de cambio. En particular, los saldos a la vista en M.E. representan 27.8% de los depósitos líquidos de las empresas. Al limpiar el efecto contable de la depreciación en dichos saldos, el crecimiento de los depósitos a la vista de las empresas hubiera alcanzado una tasa real de 3.9% en enero, significativamente mayor 0.2% promedio observado en el 4T25.
En el caso de los OIFs, la reducción en sus saldos sería atribuible a una menor actividad de intermediación. Finalmente los saldos a la vista del sector público no financiero, pudieron haber reducido su dinamismo por una reasignación de saldos hacia la captación a plazo, en tanto avanzan los procesos de asignación y planeación presupuestal del nuevo ejercicio fiscal.
En enero, la captación a plazo registró una variación real anual de -0.2% (crecimiento de 3.6% nominal), empeorando su desempeño respecto al 4T25 cuando el crecimiento promedio observado fue de 1.9% real. Con este resultado, el crecimiento real promedio del 4T25 alcanzó 1.9%, significativamente menor al promedio alcanzado el 3T25 (de 4.9%).
Aún descontando el efecto de la apreciación del tipo de cambio se observa una desaceleración significativa. Al limpiar el efecto del tipo de cambio, el crecimiento real de enero alcanzó 2.0%, por debajo del 3.4% promedio alcanzado en el último trimestre de 2025.
Por tenedor, también se observa un desempeño heterogéneo. Los saldos a plazo de las personas físicas (48.8% del total) registraron un crecimiento real anual de 2.1%, igual al observado en diciembre y manteniéndose por encima del promedio registrado en el 4T25 de 1.5%. En tanto el sector público no financiero (1.7% del total de depósitos a plazo) aceleró su dinamismo al pasar de un crecimiento de 26.1% en diciembre a uno de 33.6%.
Por el contrario, la captación a plazo de las empresas acentuó aún más su desaceleración, al pasar de una variación real anual de -0.9% en diciembre a una de -1.1% en enero, acumulando con este resultado nueves meses continuos en contracción. Por último, los saldos de OFIS se redujeron de un crecimiento de 7.1% en diciembre a una caída de 5.6% en enero. Cabe señalar que en este segmento no se registraba una caída a tasa real anual desde julio de 2023. La desaceleración de los saldos de la captación a plazo estaría reflejando el efecto de la disminución en las tasas de interés.
La tenencia de acciones en fondos de inversión de deuda recuperó dinamismo en el primer mes del año, alcanzando una tasa de crecimiento real anual de 10.7% (14.9% nominal) mayor al crecimiento observado el mes previo (de 10.2% real), pero por debajo del promedio registrado en el último trimestre de 2025 (12.9% real). El ahorro en este tipo de instrumentos ha logrado sostenerse ante la reducción en las tasas de interés, pues la una mayor aversión al riesgo continúa favoreciendo la inversión en instrumentos de deuda locales. Con este resultado la captación total (Tradicional más FIDs) alcanzó en enero un crecimiento de 3.4% (7.3% nominal), por debajo del promedio observado en el 4T25 (de 8.6%)
Es de esperarse que la captación tradicional y otros instrumentos de ahorro continúen reduciendo su dinamismo en el corto plazo, reflejando tanto la reducción en las tasas de interés como un menor dinamismo en los ingresos de hogares y empresas.

