14 C
Mexico City
21 febrero,2026

Club Primera Plana, 25 años de su historia

  • Por José Antonio Aspiros Villagómez

Clase Turista

El domingo 22 de febrero cumpliré 25 años de haber ingresado como socio del Club Primera Plana (CPP) y, para tener un registro, empecé a escribir algunas experiencias personales, pero terminó siendo un relato sobre los acontecimientos generales en esa asociación de periodistas durante el mismo lapso. Me di cuenta de que, en realidad, eso era lo que más me interesaba hacer.

Al año siguiente de mi ingreso al CPP, fue publicado el libro Huellas en el tiempo, del socio Eugenio Múzquiz Orendain, con la historia de este club entre 1958 y principios de 2002. Y hasta donde tengo noticia, nadie más había actualizado esa crónica.

Porque, como comentó la colega Tere Gil, “luchar por una causa es importante, pero dejar constancia de esa lucha es trascendente”.  Así lo consideró en 2015 cuando le propuso al recién fallecido amigo Jorge Meléndez, por ser “el más versado”, escribir una “obra cumbre” con la historia de la Unión de Periodistas Democráticos (UPD). Coincido con ella y por eso he escrito algunas historias, entre ellas la de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, Notimex, y ahora la de una etapa del Club Primera Plana.

Para narrar los 25 años más recientes en la vida de esta asociación, tomé como eslabón entre Huellas en el tiempo y lo que yo preparé, el periodo 2000-2002. Presento una continuidad cronológica, pero no una similitud en su tratamiento, porque me propuse exponer todo sin evasivas, con un estilo y propósito diferentes al de la historia bonita de don Eugenio, o “sana” como en su momento me sugirió hacerlo mi finado amigo Carlos Ravelo Galindo, decano del Club.

Aun así, los hechos que narro en ese trabajo no son desconocidos porque todo, lo bueno y lo no tanto, fue publicado y comentado oportunamente por diversos articulistas y columnistas, socios o no del Club, y ex socios, incluidos ataques contra dirigentes o simples miembros. Mucha información la tomé de discursos y documentos de los sucesivos períodos, todo ello aderezado con mis apuntes y la correspondencia que he tenido a lo largo de estos 25 años con diversos compañeros.

Mi interés al escribir ese relato ha sido doble, ya sin tomar en cuenta mi aniversario dentro de la asociación, que de todas maneras festejo: por un lado, rescatar y preservar el material que permite actualizar la historia del CPP para que no se pierda, y por otro reflejar la transformación del Primera Plana, que pasó de ser un club elitista para jefes y subdirectores, a un organismo abierto a periodistas de cualquier nivel, sea esto bueno o malo según como a cada uno le convenga verlo y analizarlo.

El Club Primera Plana fue fundado en 1959 por un puñado de jefes de redacción de periódicos diarios del Distrito Federal, que luego invitaron a los secretarios de redacción, jefes de información y subdirectores. Directores no, porque esos eran más bien dueños y no necesariamente periodistas. Lo que sucedió en el siglo XX está rescatado en el libro Huellas en el tiempo con la información que pudo localizar su autor, de la misma manera que yo escribí lo relativo al siglo XXI con fuentes muy variadas.

En la década actual hubo acontecimientos determinantes para la historia del CPP. A la aparición de la pandemia y los propósitos de quien presidió en ese tiempo el consejo directivo y que no todos aplaudieron, se sumaron en esa transición la pérdida del edificio propiedad del gobierno que se tenía como sede en comodato desde la presidencia de Miguel de la Madrid, la obtención de un nuevo local gracias a voluntades solidarias cuando el gobierno de López Obrador nos quitó el otro, y una escisión que derivó en el surgimiento de un nuevo club, y, en la salida del CPP, de una federación de asociaciones que había sido creada por convocatoria suya en 2002.

Un dato más de los 25 años aquí reseñados, es que se adoptó como lema del Club “por la defensa de las libertades de prensa y expresión”, la cual casi nunca se ha manifestado mediante acciones (marchas, mítines, ceremonias), sino a través de comunicados, iniciativas y cabildeo con funcionarios y legisladores, y siempre en los mensajes de los dirigentes en actividades gremiales.

En cuanto a mí, desde que ingresé hace ahora un cuarto de siglo traté de ser útil, principalmente con la presentación de proyectos y la participación en algunas actividades como ser jurado en premios de periodismo, impartir charlas, colaborar con el sitio web y conducir sesiones de trabajo. Así lo detallo en la crónica que escribí, y que comento en estas líneas que sirven de presentación al archivo adjunto que la contiene, y de la cual tuvieron previo derecho de picaporte un número limitado de personas en súplica de su opinión como termómetro para mí, algunas que respondieron y otras que no. Ahora queda al juicio de mis colegas y lectores en general.–

José Antonio Aspiros Villagómez

Licenciado en Periodismo

Cédula profesional 8116108 SEP

antonio.aspiros@gmail.com

Artículo anterior
Artículo siguiente

Related Articles

últimos articulos