- Cervantes, el príncipe de las letras
- Por José Antonio Aspiros Villagómez
Clase Turista
Ha sido una sorpresa encontrar dentro de la serie de publicaciones españolas Muy, un número de colección presentado como Muy Verbum con el tema Cervantes, el príncipe de las letras. Lo que en un principio fueron las revistas populares Muy Interesante con temática diversa tratada con ligereza, se ha convertido en los libros-revista que ahora están escritos por académicos (tal vez antes también) y dirigidos a un público todavía masivo, pero con una base cultural adecuada. Es decir, para lectores con mayores expectativas sobre el contenido y más exigentes y entendidos, ya que los autores son especialistas en los diversos asuntos que abordan y procuran usar un lenguaje de más nivel, aunque de ninguna manera críptico, sino con estilo literario.
El tema, vale aclarar y no confundirnos, no es Don Quijote de La Mancha, sino Miguel de Cervantes Saavedra, ese novelista cuya trascendencia ha perdurado a la par que su personaje durante cuatro siglos sin que uno opaque al otro, y a quien se le rinde homenaje en México a través del Festival Internacional Cervantino celebrado anualmente en Guanajuato, una de las 36 ciudades que forman en Europa, América y África, la Red de Ciudades Cervantinas.
Y aun cuando el libro no es una biografía, sino que da por supuesto que los lectores ya la conocen, los diversos autores, uno por cada capítulo temático, tratan con amplitud el contexto en que se desarrolló cada aspecto de esa vida tan llena de experiencias tanto como novelista y dramaturgo, como en su fase militar y como funcionario público.
Así, van desde su bautismo hasta el reciente hallazgo de sus restos en Madrid, abordan ampliamente el tema de la batalla de Lepanto y la aparición de los corrales de comedia -los primeros teatros-, o se detienen en desmenuzar lo relativo a las obras cervantinas -poesía y prosa- aparte del Quijote, o en exponer acerca de las mujeres que estuvieron cerca de su vida. De paso, explican cuándo y por qué se cambió el apellido materno (fue hijo de Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas), por el de Saavedra.
De la lectura de este libro-revista se concluye que hay Miguel de Cervantes para mucho tiempo, pues como dice en el epílogo José Manuel Lucía Megías, experto cervantista de la Universidad Complutense de Madrid, existe un movimiento que él denomina cervantismo social, y hace notar que “frente a lo que ha sucedido con otros autores de los Siglos de Oro… con Cervantes no ha existido nunca un momento de sombra y de olvido”.
Cervantismo social es, en su opinión, como un puente entre el cervantismo académico -el estudio de la obra- “y una sociedad que se ha impregnado de sus valores”, y que se apoya en estructuras como la Red de Ciudades Cervantinas, que son aquellas vinculadas directamente con la vida del escritor, con sus obras literarias o con la repercusión y la difusión de su legado.
Fue un privilegio que se le agradece a la vida, haber podido estar en algunos escenarios cervantistas y haber conocido desde la pila donde fue bautizado y su casa en Alcalá de Henares, así como el recinto donde se otorga el muy prestigiado Premio Cervantes a escritores actuales -incluidos varios mexicanos-, hasta el monasterio de San Ildefonso y San Juan de Mata, o antiguo Convento de las Trinitarias Descalzas, en el Barrio de las Letras en Madrid, donde descansan sus restos y los de su esposa Catalina de Salazar, y donde un maestro de literatura fue nuestro guía que por unas dos horas nos mantuvo cautivos con su plática.
Si algo dejó la lectura de la veintena de textos en las casi 200 páginas de este Muy Verbum, fue el interés por saber más sobre el personaje y afortunadamente al final ofrece una bibliografía, aunque con obras de factura española que no necesariamente llegan a México, pero a cambio acá abundan otras.

