- Operadores hoteleros también podrían apostar por la reconversión para maximizan el valor de las propiedades sin los costos y riesgos de la construcción desde cero.
Clase Turista
El modelo tradicional del desarrollo hotelero, donde crecer implicaba construir desde cero, comienza a perder terreno. Hoy, ante la presión por el cuidado del medio ambiente, la volatilidad económica y una demanda turística en transformación, la industria se está viendo obligada a replantear sus prioridades de inversión, en línea con las tendencias en la hotelería actual. Entre estas, la reconversión y remodelación de hoteles es una alternativa cada vez más viable y sólida, al ofrecer ventajas claras en eficiencia, sustentabilidad y capacidad de adaptación al mercado frente a esquemas tradicionales de nueva construcción.
Si bien la industria hotelera atraviesa una fase de expansión, con proyectos y crecimiento sostenido de huéspedes, este dinamismo convive con desafíos cada vez más complejos. Entre ellos, regulaciones más estrictas, inversionistas con criterios ESG más exigentes y una demanda que evoluciona hacia estancias más flexibles, con mayor énfasis en prácticas sustentables y la tecnología, así como en el confort y el bienestar.
Esto está llevando a que muchos activos hoteleros, especialmente aquellos construidos hace dos o tres décadas, estén quedado desalineados en su propuesta de valor. Sin embargo, “apostar exclusivamente por la construcción desde cero puede resultar altamente costoso y cada vez más difícil de sostener desde una perspectiva sustentable”, señala Patricia Araiza, directora de Normatividad y Sustentabilidad Corporativa en GAYA. Subraya que “el enfoque debe estar en la actualización o remodelación de hoteles, y de cómo hacerlo de manera rentable, ágil y alineada con las nuevas condiciones del mercado”.
Un contexto que obliga a replantear la inversión
De acuerdo con el reporte MarketView de Hotelería y Turismo al cuarto trimestre de 2025, de Coldwell Banker Richard Ellis, el sector hotelero mantiene una trayectoria de crecimiento, impulsada por el aumento en la llegada de turistas internacionales, un mayor dinamismo en la inversión y la expansión sostenida de la oferta de habitaciones.
Sin embargo, para capitalizar las oportunidades de negocio, Araiza, especialista en gestión integral de proyectos de construcción, señala que los operadores deberán responder a retos cada vez más complejos, particularmente en materia de sustentabilidad, eficiencia operativa y adaptación a un viajero más informado, consciente y exigente.
Las cifras respaldan la urgencia de este cambio. Datos de la Organización Mundial del Turismo estiman que la industria turística es responsable de alrededor del 5% de las emisiones globales de CO₂, de las cuales cerca del 20% proviene del sector hotelero. Además, avanzar hacia modelos más sustentables no solo responde a una necesidad ambiental, sino también a una oportunidad de negocio, ya que los hoteles que invierten en sustentabilidad pueden incrementar sus ingresos un 5%, en promedio, y elevar la satisfacción de sus huéspedes hasta en un 15%, según un análisis de Mabrian Travel Intelligence.
Más allá de ampliar la capacidad instalada, la ejecutiva de GAYA considera que la reconversión y remodelación de hoteles es una de las tendencias en la hotelería actual que permite a los desarrolladores y operadores adaptarse con mayor rapidez a las nuevas dinámicas del mercado, optimizar inversiones y extender el ciclo de vida de los activos sin incurrir en los altos costos y tiempos que implica construir desde cero.
Reconversión vs. construcción desde cero
Tanto para el inversionista como para los operadores, la reconversión —entendida como la transformación de un activo existente para adaptarlo a nuevas condiciones de mercado, ya sea mediante remodelaciones profundas, cambios de marca o incluso de uso— ofrece ventajas claras frente al desarrollo desde cero, particularmente en mercados maduros o con crecientes restricciones urbanas. Araiza señala las ventajas más importantes de la reconversión y remodelación de hoteles vs una nueva construcción.
- Primero, el time-to-market. Mientras un desarrollo nuevo puede tardar años entre permisos, obra y puesta en operación, una reconversión y remodelación de hoteles puede ejecutarse en meses. En mercados turísticos altamente dinámicos —como destinos de playa o ciudades con alta rotación de demanda—, esta diferencia impacta directamente en el retorno de inversión.
- Segundo, en términos de CAPEX. La remodelación profunda o reconversión puede implicar una inversión considerablemente menor frente a un desarrollo desde cero, aunque el diferencial depende del estado del inmueble y del alcance del proyecto. ¿Cuánto cuesta renovar un hotel? En términos de costo por habitación, una renovación puede oscilar entre USD $12,000 y $40,000, mientras que una nueva construcción suele situarse en un rango de USD $150,000 a $450,000 por habitación.
- Tercero, revalorizar ubicaciones estratégicas. La reconversión hotelera en México abre la puerta a capitalizar ubicaciones estratégicas. Propiedades en centros históricos, zonas urbanas consolidadas o destinos turísticos de alta demanda pueden reposicionarse con mayor agilidad, evitando los altos costos y barreras de entrada asociados al desarrollo de nuevos proyectos en esas mismas zonas.
- Cuarto lugar, la previsibilidad. A diferencia de un desarrollo desde cero, un activo existente cuenta con un historial operativo —niveles de ocupación, tarifa promedio (ADR) y comportamiento estacional— que permite tomar decisiones con mayor certidumbre. Esto reduce significativamente la incertidumbre, ya que las proyecciones no dependen únicamente de supuestos, sino de datos reales de desempeño.
- Quinto, menor huella de carbono. Construir desde cero implica emisiones significativas asociadas a materiales, transporte y procesos constructivos. En contraste, reutilizar la estructura existente permite capitalizar la “energía ya invertida” en el edificio. A esto se suma la posibilidad de adaptar el inmueble a certificaciones como LEED o EDGE, incrementando su valor de mercado y atractivo para inversionistas institucionales.
- Sexto, adaptación a la nueva demanda. La reconversión y remodelación de hoteles permite rediseñar espacios para incorporar áreas comunes más dinámicas, coworking, wellness o propuestas gastronómicas diferenciadas. Asimismo, facilita la adaptación a nuevos segmentos, como estancias prolongadas o turismo híbrido (bleisure), sin necesidad de desarrollar un activo completamente nuevo.
El crecimiento del sector hotelero ya no puede enfocarse únicamente en el número de habitaciones. Hoy, el verdadero valor está en la capacidad de optimizar, transformar y gestionar de manera más inteligente el portafolio existente.
La reconversión, en este sentido, más allá de verse como una de las principales tendencias en la hotelería actual, debe considerarse como una estrategia que genera beneficios tanto para inversionistas como para operadoras de hoteles, al permitir maximizar el rendimiento de los activos, reducir riesgos y adaptarse con mayor agilidad a las nuevas dinámicas del mercado. “Hoy, más que construir más, la oportunidad está en reimaginar mejor lo que ya existe”, finaliza Araiza.

