- Es la más alta para ese mismo mes desde 2022 y para cualquier mes desde julio del 2024
- A tasa anual, la inflación general se aceleró a 4.59%, hilando su segundo mes por encima del 4%
Clase Turista
La inflación general en marzo de 2026 se aceleró por tercer mes consecutivo, al ubicarse en 0.86%, la más alta para ese mismo mes desde 2022 y para cualquier mes desde julio del 2024.
Lo anterior se dio en respuesta al fuerte repunte de la inflación no subyacente, que se ubicó en 2.46% mensual. Al comparar con periodos iguales, la inflación no subyacente cortó una racha de tres años consecutivos de contracciones y registró su nivel más alto para un mes de marzo desde 1995.
Al interior de la inflación no subyacente, destacó que el subcomponente de agropecuarios registró una inflación de 4.52% mensual, la más alta para un periodo igual desde 2013. Esto se debió al incremento de la inflación de frutas y verduras, que se ubicó en 10.75% mensual, la más alta en registro al comparar periodos iguales.
Cabe mencionar que, actualmente, el sector agrícola está enfrentando diversos retos, tales como: 1) el combate contra la inseguridad, 2) la falta de apoyos gubernamentales, 3) huelgas y protestas, y 4) una menor producción de jitomate tras la imposición de un arancel del 17% por parte de Estados Unidos a sus importaciones. Todo esto ha limitado la oferta de estos productos, lo que ha provocado aumentos considerables en sus precios.
Por su parte, el subcomponente de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registró una inflación de 0.85%, luego de dos meses oscilando en torno al 0.00%. Al interior, la inflación de energéticos se aceleró a 1.06%, tras dos meses en contracción, registrando su nivel más alto para un mes igual desde 2022. Esto refleja que el incremento en los precios globales de la energía, destacando el petróleo y sus derivados como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Irán, ya comienza a manifestarse en los precios de los hidrocarburos en México.
Por el contrario, la inflación subyacente se desaceleró por segundo mes consecutivo, ubicándose en 0.38%, la más baja para un periodo igual desde 2020. En su interior, destacó que la inflación de sus dos subcomponentes también se desaceleró. Por un lado, la inflación de mercancías se ubicó en 0.29%, la menor para un mes igual desde 2024. Esto obedeció a la desaceleración de sus dos rubros: la inflación de mercancías alimenticias, que se ubicó en 0.26% (la más baja para un mes igual desde 2018), y la inflación de mercancías no alimenticias, que bajó a 0.31%. No obstante, esta última se mantiene elevada pues, al comparar con periodos iguales, es la más alta desde 2023. Por otro lado, la inflación de servicios se desaceleró a 0.48%. Esta inercia a la baja provino del rubro de servicios de educación, cuya inflación bajó a 0.05% (la menor para un periodo igual desde 2024), y de la inflación de otros servicios, que se situó en 0.65%. Sin embargo, la inflación de servicios de vivienda se aceleró ligeramente a 0.36% y, al comparar con periodos iguales, es la más alta desde 2024.
A tasa anual, la inflación general se aceleró a 4.59%, hilando su segundo mes por encima del 4% y registrando la mayor inflación desde octubre de 2024. Lo anterior respondió al significativo repunte de la inflación no subyacente, que se aceleró a 5.05% anual, su mayor nivel desde mayo de 2025. Al interior de este componente destacó lo siguiente:
La inflación de productos agropecuarios se aceleró drásticamente a 8.77%, tras haberse ubicado en 4.50% el mes anterior y luego de haber permanecido por debajo del 3% desde julio de 2025 hasta enero de 2026. Esto es consecuencia de los problemas de oferta en el campo, que están provocando un fuerte repunte en los precios de las frutas y verduras en México, impulsando su inflación a situarse en 21.77% anual. Cabe mencionar que la inflación de este rubro se encontraba en medio de una tendencia a la baja, luego de haber caído 9.08% de noviembre de 2024 a enero de 2026. Por el contrario, la inflación de productos pecuarios limitó el repunte de todo el subcomponente, pues se ubicó en 0.34% anual, su segundo mes consecutivo por debajo del 1%.
La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se aceleró a 2.21%, su mayor nivel desde noviembre de 2025. Al interior, destacó que la inflación de tarifas autorizadas por el gobierno se aceleró a 6.03% anual, superando el umbral del 6% por primera vez desde junio de 2023. Por su parte, la inflación de energéticos se ubicó en 0.13%, con lo que cortó una racha de dos meses en contracción. A pesar de este repunte, la inflación de energéticos se mantiene baja, sin superar el 1.1% desde junio de 2025.
La inflación subyacente se desaceleró por segundo mes consecutivo, ubicándose en 4.45%. Sin embargo, se mantiene alta, hilando once meses por encima del 4%. Por esto mismo, sería prematuro alegar que este componente envía señales de convergencia hacia el objetivo del 3% del Banco de México. En su interior, preocupa principalmente el rubro de servicios, cuya inflación se aceleró a 4.51%, la más alta desde junio de 2025, mostrando una clara renuencia a bajar del 4.35%.
En este contexto Grupo Financiero BASE revisa al alza su pronóstico de inflación a 4.20%, impulsada principalmente por los efectos de la guerra entre Estados Unidos e Irán sobre los precios de las materias primas a nivel global, por la renuencia de la inflación de servicios a bajar y por la inseguridad pública que ha afectado las cosechas y con ello sigue presionando al alza la inflación de frutas y verduras. Por esto, el Banco de México debería cambiar su postura y discurso, manteniendo la tasa de interés sin cambios. Se han materializado riesgos al alza para la inflación, que podría seguir subiendo si la guerra en Irán y la inseguridad pública en México continúan. De no haber un cambio en su postura, el Banco de México podría sufrir una pérdida de credibilidad y generar desconfianza en el manejo de la política monetaria y compromiso de llevar la inflación al 3%. Cabe recordar que, para México, las expectativas es uno de los canales más importantes de política monetaria, lo que hace aún más relevante la credibilidad sobre el Banco de México.
SE DESBORDA LA INFLACION AL PRODUCTOR
Finalmente, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) registró un avance mensual de 1.72% en marzo, acelerándose con respecto al crecimiento registrado en febrero (0.19%) y siendo el mayor avance mensual desde marzo de 2020 cuando creció 1.95%. A tasa anual, el índice se aceleró de 1.11% en febrero a 2.77% en marzo, rompiendo una racha de doce meses consecutivos de desaceleración y ubicándose en su mayor tasa anual desde octubre de 2025. Excluyendo el petróleo, el INPP mostró una tasa de inflación mensual positiva de 1.02%, cifra inferior a la observada para el INPP general, que avanzó 1.72%. La tasa anual del INPP sin petróleo se aceleró de 1.66% en febrero a 2.46% en marzo, por debajo del INPP total (2.77%) y ubicándose en su mayor tasa anual desde diciembre de 2025. Lo anterior debido al reciente auge en los precios del petróleo impulsado por el conflicto en Irán.
Al interior del indicador, se observaron crecimientos mensuales en los tres grandes grupos de actividad económica: el índice de precios de las actividades primarias registró un incremento de 4.68%, rompiendo una racha de dos meses de caídas; las secundarias registraron un crecimiento de 1.93% mensual, hilando siete meses de crecimiento. De forma similar, el índice de precios de las actividades terciarias creció 0.99% mensual, acelerándose con respecto al mes anterior.
En términos anuales, el INPP continúa impulsado principalmente por las actividades terciarias, con una tasa de crecimiento anual de 4.15%, ubicándose en su mayor nivel desde octubre de 2025. En segundo lugar, se encuentran las actividades secundarias, con una tasa de 2.22%, rompiendo una racha de trece meses de desaceleración. Finalmente, las actividades primarias mostraron una caída anual de 1.05%, hilando cinco meses consecutivos de caídas anuales.

