- Semana Santa, en Yucatán, experiencia íntima, cultural y profundamente arraigada en la identidad
- “México se perfila como el principal motor de turismo en Norteamérica“: Gloria Guevara, presidente del WTTC
- En Baja California, la Ruta de las Flores inicia con la primavera que ilumina y llena de vida y color el desierto
- Por Victoria González Prado
Clase Turista
La Semana Santa, en Yucatán, se vive como experiencia íntima, cultural y profundamente arraigada en la identidad de sus comunidades. Más allá del calendario religioso, estas fechas representan momento de reunión familiar, reflexión y conexión con las tradiciones que han dado forma al carácter yucateco durante generaciones.
A diferencia de otros destinos donde la temporada se asocia con grandes concentraciones y celebraciones masivas, en Yucatán predomina ambiente sereno y auténtico. Las calles empedradas de pueblos coloniales y barrios históricos se llenan de procesiones solemnes, cantos tradicionales y altares adornados con flores locales, creando entorno que invita a la contemplación y al encuentro.
En Mérida los templos del centro histórico realizan el tradicional recorrido de las Siete Casas durante el Jueves Santo.
De los momentos más distintivos se vive en Valladolid, particularmente en el ex convento de San Bernardino de Siena, donde el Viernes Santo se lleva a cabo el Viacrucis que combina elementos litúrgicos con expresiones culturales locales. Habitantes de la comunidad participan como actores voluntarios, ataviados con vestimentas tradicionales, mientras el recorrido avanza entre rezos y música sacra. Es manifestación colectiva que fortalece el sentido de pertenencia y mantiene viva la memoria histórica.
En Izamal, conocido como “La Ciudad Amarilla”, las celebraciones adquieren carácter más íntimo. Las procesiones recorren las calles pintadas de ocre al atardecer, generando atmósfera visual y emocional única. Las familias colocan pequeños altares en las puertas de sus casas y comparten alimentos tradicionales, reforzando el espíritu comunitario que distingue a la región.
La Semana Santa en Yucatán también se expresa en la cocina. Platillos como el pescado en escabeche, los papadzules y los dulces de coco o pepita forman parte esencial de estas fechas.
Para quienes buscan experiencia cultural y familiar lejos de las multitudes, Yucatán ofrece alternativas que combinan espiritualidad, historia y naturaleza. La Semana Santa no es solo conmemoración religiosa: es vivencia que honra la identidad, fortalece los lazos familiares y celebra la riqueza cultural del estado.
***** Gloria Guevara Manzo, presidente del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), recientemente visitó Ciudad de México para dar detalles de cómo está la situación turística a nivel global. En su intervención, aseguró que nuestro paìs, se perfila como el principal motor de turismo en Norteamérica, ya que este 2026 puede consolidarse como entrada estratégica para viajeros internacionales.
“Vemos un decremento de visitantes europeos a países en Norteamérica como Estados Unidos y Canadá que están optando por venir a México”. Para Gloria Guevara, el desempeño mexicano no es casual. “México viene levantando a la región. Estamos mejor que en 2019, eso habla de la labor que se está haciendo aquí”, afirmó.
A lo anterior se suma la coyuntura en el Caribe, donde problemas operativos en Cuba —como la escasez de combustible para aviones— han redirigido visitantes, principalmente de Canadá y Europa, hacia el Caribe mexicano. “Los viajeros canadienses tienen gran amor por Yucatán y Quintana Roo, por lo que ahora preferían ir a estos destinos“.
Detalló que el año pasado México registró 7.4 por ciento de incremento en la llegada de visitantes internacionales, mientras que Canadá mostró 10.4 por ciento a la baja y Estados Unidos caída de 14.1 por ciento.
A pesar del optimismo mostrado sobre el futuro de México, la presidente del WTTC dijo que para alcanzar estas metas es necesario tener más promoción y contar con aeropuerto que funcione como centro de conexión aéreo internacional.
“La promoción ayuda y es uno de los componentes. ¿Se necesita promoción?, sí, se necesita. ¿Podríamos crecer más si tuviéramos más promoción?, absolutamente sí, porque se están haciendo muchas cosas buenas en México y si tuviéramos recursos para darlos a conocer yo creo que podrían crecer más”, aseguró.
De igual forma, la CEO del WTTC, señaló que si México tuviera aeropuerto que funcionará como hub internacional su crecimiento en llegada de turistas extranjeros sería mayor. “Un hub de conectividad siempre ayuda, ¿cuánto ayudaría a México? tendríamos que cuantificar, pero simplemente hay que ver a otras naciones por ejemplo, Emiratos en Dubai tiene el aeropuerto más grande en visitas. Estambul es otro que ya tiene gran crecimiento y muchos países han implementado un hub de conectividad. ¿Ayudaría a México?, definitivamente sí”, indicó.
Sin embargo, menciono algunos factores que según el WTTC han impulsado el crecicimiento: diversificación de mercados internacionales. Facilidades migratorias, como la visa electrónica con Brasil y ajustes para turistas colombianos. Impulso al turismo cultural y comunitario, especialmente en el Caribe mexicano y la región del Mundo Maya y, consolidación de productos como el programa de Pueblos Mágicos.
Por otra parte, aseguró que el posicionamiento internacional del país también se refleja en el interés de inversionistas. Estudio del Financial Times ubica a México entre las cinco naciones que más inversión turìstica han recibido recientemente y existen poyectos relevantss en cartera –puertos, hoteles y trenes— impulsados por grandes grupos internacionales que ya operan en el país y buscan expandirse.
La combinación de infraestructura hotelera consolidada, conectividad aérea creciente y atractivo cultural y natural, refuerza la percepción de México como potencia turística en el continente.
Otro catalizador relevante es la organización de la Copa Mundial de Fútbol, que tendrá sedes en México. Este evento, junto con otros encuentros internacionales, anticipa incremento adicional en la llegada de viajeros, muchos de ellos llegarán al país por primera vez. El reto será convertir ese flujo en visitantes recurrentes fortaleciendo la experiencia, conectividad y promoción internacional.
Otro reto, menciono Guevara Manzo, será sostener el ritmo en entorno global fragmentado y aprovehcar la ventana de oportunidad para consolidarse, en los próiximos años, entre los cinco países más visitados del mundo.
***** Cuando el invierno se despide y la primavera llega, Baja California se ilumina y llena de vida; colinas, cañones y senderos se cubren de colores que sorprenden a quien cree haberlo visto todo. Es la Ruta de las Flores en Baja California…
La travesía inicia en La Misión, donde el mar y el desierto se encuentran. Aquí el día comienza con caminatas entre senderos perfumados o paseos en bicicleta y, cuando cae la noche, la experiencia se vuelve mágica con recorridos a caballo bajo la luna que transforman el paisaje en recuerdo imborrable.
El Cañón Histórico Rosarito revela escena suspendida en el tiempo entre campos de flores y limonares aromáticos. Exqusiitas conservas artesanales, productos de la región y quesos locales convierten cada parada en festín. Aquí, la naturaleza y la gastronomía se entrelazan.
Hacia el Cañón, encuentras cabañas con spa que invitan al descanso. Las tirolesas quieren que sientas la adrenalina en medio de entorno colorido.
En el Cañón El Descanso, las vistas panorámicas parecen no tener fin. Caminatas
nocturnas revelan el cielo estrellado y experiencias gastronòmicas sorprenden con rituales como la barbacoa enterrada, preparada artesanalmente bajo tierra. También se cosechan hortalizas de temporada
El Cañón El Médano despliega belleza casi cinematográfica. Aquí, los talleres de bioconstrucción promueven la armonía con el entorno y acampar es opción que te invita a disfrutar del amanecer.
Finalmente, Cueros de Venado ofrece experiencia ìntima y sensorial. Se viven jornadas vaqueras, tradiciones rurales y momentos sencillos que reconectan con lo esencial.
La Ruta de las Flores no es solo recorrido estacional, es manifiesto vivo del espíritu de Baja California. Es prueba de que el desierto también florece, la belleza surge en lugares inesperados y cada aventura puede convertirse en historia digna de contar.


