- Será difícil generar más empleo e inversión por los elevados costos laborales
- Por Gerardo Flores Ledesma
Clase Turista
El sector privado hizo hincapié en que 2026 ha iniciado con un deterioro en la confianza de dirigentes empresariales y consumidores, lo que ha provocado el debilitamiento del empleo formal, caída de la inversión y el menor ritmo de crecimiento de la actividad económica.
Se explica que la dificultad para crecer junto con la debilidad del empleo, son factores que inciden negativamente en la percepción de los dirigentes empresariales y los consumidores.
En su más reciente análisis, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) revela que los indicadores disponibles reflejan la incertidumbre que prevalece en el país.
Se resalta que el 2026 inició con un entorno en el que dirigentes empresariales y consumidores reportaron un deterioro en su confianza, principalmente, en cuanto a la percepción sobre la situación económica actual y futura del país. En este contexto, la evolución del empleo formal también mantuvo su debilitamiento.
Y agrega: “Los resultados del IMSS indican que en el primer mes del año el total de trabajadores asegurados sumó 22 millones 508 mil 972 lo que representó la cifra históricamente más alta para el mismo mes, lo que en principio es una buena señal en cuanto al número de trabajadores registrados”.
Sin embargo, su dinámica en el tiempo ha sido cada vez más débil. Si la comparación se hace respecto al mes inmediato anterior, se observa una pérdida de 8,104 trabajadores registrados, lo que representa, después de la disminución de 105,015 registros en enero del 2009 como consecuencia de la crisis financiera, su segunda caída para el mismo mes a lo largo de la serie que publica el IMSS.
El CEESP precisa que “esto refleja, en buena medida, la caída de la inversión productiva y el menor ritmo de crecimiento de la actividad económica, pero en especial revela la problemática que tienen las empresas para generar mayores empleos en un entorno de menor inversión y elevados costos laborales, qué seguramente aumentarán con los cambios recientes como los aumentos al salario mínimo, así como prestaciones más costosas como el aumento en los días de vacaciones y la reducción de la jornada laboral”.
Añade que hay otros factores como una carga fiscal elevada y la creciente incertidumbre qué prevalece como consecuencia de elevados niveles de inseguridad y la reforma judicial que podría afectar la intención de abrir nuevos negocios son aspectos que seguramente seguirán limitando la creación de empleos formales.
En este contexto los resultados del IMSS evidencian lo complejo que ha sido en los últimos dos años no solo registrar nuevos patrones, sino también mantener los existentes. Las cifras indican que, de manera secuencial, en enero el número de patrones registrados en el IMSS se redujo en 5,842, con lo que acumuló 20 resultados negativos en los últimos 21 meses.
Si la comparación se hace respecto al mismo mes del año previo, el número de patrones se redujo en 25,992 en enero pasado, con lo que acumuló diecinueve meses consecutivos con resultados negativos, que superan por mucho las caídas en los momentos más álgidos de la economía, como la crisis del 2009 y la contingencia sanitaria por el Covid19.
La dificultad para crecer junto con la debilidad del empleo, son factores que inciden negativamente en la percepción de los dirigentes empresariales y los consumidores.
La confianza de ambos grupos también inició el año con una opinión menos optimista. En el caso de la confianza empresarial sobresale la opinión negativa en cuanto a la percepción sobre si este es un buen momento para invertir, que desde 2024 reporta variaciones anuales negativas.
El CEESP opina que la confianza del consumidor también se mantiene en terreno negativo en cuanto a su percepción sobre la situación actual y futura de los hogares y de la economía en su conjunto.
Y concluye: “Los indicadores disponibles reflejan la incertidumbre que prevalece en el país. No hay duda de que fortalecer la certidumbre jurídica y la confianza de inversionistas y consumidores debe ser prioridad a lo largo de este y los próximos años si se quiere cumplir con los objetivos del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar que presentó recientemente la presidenta Claudia Sheinbaum”.

