- Un plan diseñado para el viajero que busca algo más que un city break
Clase Turista
Seattle vibra distinto. Tras el histórico campeonato de los Seattle Seahawks en el Super Bowl LX, la ciudad se convierte en un destino que combina pasión deportiva, sofisticación urbana y naturaleza monumental.
Para el viajero que busca algo más que un city break, aquí tendrá una experiencia completa. Así se viven 72 horas en la capital del Noroeste del Pacífico

Día 1 | Seattle icónico: donde todo comienza
No hay mejor punto de partida que el Pike Place Market, uno de los mercados públicos más antiguos de Estados Unidos. Aquí, el aroma del café recién tostado, los mariscos del Pacífico y el famoso lanzamiento de pescado marcan el ritmo local. Muy cerca, la primera tienda de Starbucks recuerda por qué Seattle es considerada la capital mundial del café.
La postal obligada llega en la Space Needle, símbolo indiscutible de la ciudad. Desde lo alto, Seattle se revela entre agua, montañas y rascacielos. A unos pasos, el Chihuly Garden and Glass mezcla arte contemporáneo y color con una elegancia que conecta perfecto con audiencias de lujo y diseño.
Por la tarde, un paseo por el waterfront de Elliott Bay permite ver ferries, barcos y el perfil urbano con el Monte Rainier al fondo. La noche pide cena en Capitol Hill o Belltown, donde la escena gastronómica brilla con cocina del Pacífico, propuestas farm-to-table y coctelería de autor.
Compromiso verde y sostenibilidad
Seattle no solo enamora por su energía deportiva y su entorno natural, sino también por su firme compromiso con un desarrollo sustentable, inclusivo y de largo plazo. A través del One Seattle Plan, la ciudad ha trazado una visión clara para las próximas décadas, enfocada en la reducción de emisiones, la expansión del transporte público, la creación de vecindarios transitables, el crecimiento de áreas verdes y la adaptación al cambio climático. Este plan prioriza que residentes y visitantes puedan vivir la ciudad sin depender del automóvil, fomentando una movilidad más limpia y una relación más cercana con la naturaleza. Para el viajero consciente, este moderno destino demuestra que viajar bien también significa viajar de manera responsable.
Día 2 | ADN Seahawks: deporte y emoción
Una visita al Lumen Field, casa de los Seahawks, es imprescindible para cualquier fan de la NFL. Para los más apasionados, vale la pena ir más allá del estadio y conocer el Virginia Mason Athletic Center en Renton, el complejo donde el equipo entrena y se prepara para la gloria.
Este icónico estadio ha sido incluido en dos ocasiones en el Guinness World Records por registrar el rugido de afición más fuerte en un estadio al aire libre, cuando los aficionados alcanzaron niveles de ruido asombrosos que definen verdaderamente el espíritu de “The 12s”, los legendarios seguidores del equipo.
El espíritu competitivo continúa en el Museo de Cultura Pop (MOPOP), donde música, cine y deporte dialogan con la cultura pop global.
Para moverse por la ciudad, Seattle lo pone fácil:
- Link Light Rail conecta el aeropuerto con el centro.
- Monorail para trayectos rápidos.
- Ferries para cruzar la bahía con vistas espectaculares.
- Buses y scooters eléctricos para explorar barrios con libertad.
Día 3 | Naturaleza y escapadas escénicas
A minutos del centro, Discovery Park ofrece senderos, playa y vistas al Puget Sound. Si el tiempo lo permite, una excursión al Monte Rainier National Park o a Snoqualmie Falls deja claro por qué Washington es sinónimo de paisajes épicos.
Conexiones en tren desde Seattle: rutas escénicas que se viven como parte del viaje
Para quienes desean extender la aventura más allá de la ciudad, Seattle es un punto de partida ideal para explorar el Noroeste del Pacífico a bordo de trenes panorámicos que convierten el traslado en una experiencia memorable.
Desde la histórica Estación King Street en el corazón de la ciudad, operada por Amtrak, varios trenes permiten descubrir desde encantadores pueblos alpinos hasta grandes ciudades costeras con vistas espectaculares de montañas, bosques y costas.
Amtrak Cascades – rumbo a Portland
La ruta conecta Seattle con Portland, Oregon, atravesando un paisaje que fusiona mar, lagos, selva de pinos y pueblitos costeros. Este viaje diurno destaca por sus panorámicas del Pacífico Norte y su carácter relajado, ideal para contemplar el paisaje desde grandes ventanales.

Leavenworth – un encanto alpino en tren
Uno de los trayectos más encantadores es el que lleva a Leavenworth, un pueblo de estilo bávaro enclavado entre montañas nevadas y bosques. El viaje en tren desde Seattle toma alrededor de 3 hrs. 20 min., y aunque los trenes no son de alta velocidad, la tranquilidad del recorrido permite apreciar los paisajes naturales del estado de Washington desde el asiento.
Amtrak Coast Starlight – la joya panorámica de la costa
Para los que buscan una experiencia más épica, el Coast Starlight ofrece una ruta escénica legendaria que llega hasta Los Ángeles, pasando por playas, montañas nevadas y frondosos bosques. Con vagones de observación y amplios ventanales, este tren es considerado uno de los trayectos más hermosos de Estados Unidos.

La ciudad que celebra en verde y azul
El triunfo de los Seahawks es solo el inicio. Seattle es una ciudad que celebra con café, arte, estadios llenos, trenes panorámicos y paisajes que quitan el aliento. Para quien busca lujo relajado, emoción deportiva y experiencias auténticas, esta ciudad es una victoria asegurada para las próximas vacaciones.
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