- Siente el contacto directo con la naturaleza y la adrenalina pura
Clase Turista
La vida actual nos demanda más movimiento, sin duda alguna, la tecnología y el uso de la IA, nos ha reducido drásticamente el movimiento natural. Lo que hace que sea una exigencia consciente mantenerse activo para preservar la salud física y mental.
Moverse no es solo hacer ejercicio, sino integrar actividad física en la rutina diaria para contrarrestar el sedentarismo. Si crees que en tu ciudad o lugar habitable no hay actividades por realizar, te recomendamos que visites Valle de Bravo, el Pueblo Mágico donde podrás llenarte de vitalidad con actividades extremas, en tan solo el fin de semana.
Si eres de los que gustan de conducir, pero sin tráfico, el tomar una Razer (vehículo todo terreno 4×4), es ideal para sentir toda la adrenalina y recorrer caminos boscosos o llenos de tierra y roca, para menearse en su totalidad. Esta actividad es especial para las rutas con caminos mixtos, es decir, calles y senderos por el bosque, además de recorrer las calles del pueblo, y conocer más a fondo el menú de lugares.
Pero si eres de los que ama la altura o también quieres perder el miedo, lánzate por una tirolesa: te recomendamos que asistas a Rodavento, donde podrás desplazarte entre las copas de los árboles a más de 40 metros de altura. ¿Adrenalina? Claro que sí, ¡Y de la buena! La tirolesa cuenta con 5 plataformas, de las cuales 6 son cables de aproximadamente 500 metros de longitud. Su recorrido tomará aproximadamente media hora, así que vete preparado para liberar energía negativa.
Ahora que si de concentración se trata, el realizar rápel, es toda una experiencia. Con un descenso vertical de más de 65 metros en la imponente Peña de Valle de Bravo, uno de los puntos más emblemáticos del destino. El recorrido comienza con unos 20 metros de descenso pegado a la roca, y continúa con un tramo único en el que quedarás despegado de la pared, prácticamente “volando” mientras disfrutas de la mejor vista panorámica de Valle de Bravo. La experiencia culmina en la misteriosa Cueva del Diablo, cerrando un recorrido inolvidable. Por sus características, esta actividad requiere esfuerzo físico y experiencia previa, por lo que no está recomendada para principiantes ni para niños.
Y si de actividades extremas hablamos, no puedes dejar pasar el Ala Delta, una estructura diseñada para volar sin un motor que la impulse, la cual está compuesta por una estructura rígida triangular de aluminio cubierta con una vela que hace volar hecha de telas de gran resistencia y en el centro va suspendido el arnés donde va colgado el piloto que controla el vuelo.
Recuerda que, para cada actividad, los expertos te brindarán una introducción para saber más del funcionamiento. Y que para que esto sea muy seguro, la supervisión debe ser especializada. Ellos se encargarán de todo, mientras tú solo disfrutas del impresionante paisaje en las montañas, el recorrido por parte del Valle, el imponente Peñón y las calles o zonas a explorar. También es importante resaltar que el clima sea permisible avanzar con dicha actividad.
Para más información de grupos expertos en las actividades, recomendamos tour operadores certificados como:
– Explora Valle: 722 851 9081
– Aventours Valle: 722 312 6431

