- El gobierno decreta 3 días de luto
Clase Turista
40 muertos, más de 150 personas heridas, de las cuales 43 siguen hospitalizadas (12 de ellas graves), es el saldo del descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) el domingo por la tarde.
El ministro español de Transporte, Óscar Puente, dijo que la cifra de fallecidos «no es definitiva», ya que en los dos convoyes accidentados viajaban cerca de 500 personas, 294 en el Iryo-Málaga-Madrid y 184 en el Alvia-Madrid-Huelva.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto oficial.
Desde primera hora de este lunes, las labores de búsqueda de desaparecidos se están centrando en los vagones siniestrados del tren de Renfe, con destino a Huelva (sur) que colisionó con los últimos coches descarrilados de un convoy de la compañía italiana Iryo que viajaba a Madrid desde Málaga (sur) y que descarriló.
Las autoridades españolas se afanan en investigar las causas del accidente entre dos trenes en la provincia de Córdoba (sur de España) ocurrido a última hora del domingo, que califican como raro.
En el último reporte oficial se dio a conocer que se han contabilizado 152 heridos, de los que 43 están ingresados en diferentes hospitales, 12 de ellos -incluido un menor- en unidades de cuidados intensivos, lo que lo convierte en uno de los más graves registrados en Europa en lo que va de siglo.
La tragedia ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo, de origen italiano, que había salido de Málaga (sur) con destino a Madrid con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que en ese momento circulaba otro convoy de Renfe, compañía española, que tenía como destino Huelva (sur), que también descarriló.
Los vagones del Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del tren de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.
«Es un accidente raro y difícil de explicar», coincidieron tanto el ministro de Transportes, Óascar Puente, como el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ya que ocurrió en una recta, sobre un tramo que se acabó de renovar el pasado mes de mayo. Además, el tren de Iryo que provocó el choque fue fabricado en 2022 y había sido revisado este 15 de enero.

