- El secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a encontrar caminos para resguardar la paz
- México y Argentina, con argumentos contrarios y visiones diferentes ante el Consejo de Seguridad
Clase Turista
El secretario general de la ONU, António Guterres, externó su «profunda preocupación» por la acción militar de Estados Unidos en Venezuela y llamó ante el Consejo de Seguridad a respetar el derecho internacional, que «prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados».
A través de la subsecretaria para Asuntos Políticos, Rosemary A. DiCarlo, el líder de la ONU manifestó su preocupación por la posible «intensificación de la inestabilidad interna» en Venezuela y por el impacto que la situación podría tener en la región, y exhortó a todos los actores venezolanos a participar en un «diálogo inclusivo y democrático que respete los derechos humanos, el estado de derecho y la soberanía del pueblo».
Guterres recordó que, en el momento de su intervención ante el Consejo, Maduro se encuentra detenido en Nueva York, acusado junto a su esposa, Cilia Flores, de delitos graves por las autoridades estadounidenses, quienes se declararon no culpables de los delitos de narcoterrorismo, trafico de drogas y corrupción y tampoco solicitaron fianza.
Destacó la necesidad de «respetar el derecho internacional, incluida la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de los Estados».
Asimismo, destacó que la paz internacional depende del compromiso de todos los países de cumplir con esas normas.
MEXICO REITERA ES GRAVE LA AGRESIÓN MILITAR
En la reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para fijar las posturas sobre el hecho, México advirtió que la «agresión militar» de Estados Unidos contra Venezuela pone en «grave riesgo» la estabilidad política y la seguridad de América Latina y el Caribe, y llamó al órgano a actuar con decisión frente a la violación del derecho internacional.
El representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, afirmó que «el Gobierno de México ha hecho explícita ya su posición de condena a la agresión militar del pasado 3 de enero contra objetivos en territorio de Venezuela en clara violación del artículo segundo de la carta de las Naciones Unidas».
Recordó que, pese a las diferencias políticas, América Latina y el Caribe se ha forjado como una zona de paz, y advirtió que «la violación actual de este frágil equilibrio pone en grave riesgo la estabilidad política y la seguridad de la región, así como el bienestar de nuestros pueblos».
El diplomático sostuvo que estas acciones «no deben permitirse, pues constituyen un severo golpe a la carta y al multilateralismo», y alertó sobre las consecuencias regionales del uso de la fuerza.
Y aclaró: «La retórica que apunta hacia un escalamiento o expansión de las acciones militares, incluidos otros países de nuestra región amenaza la estabilidad regional».
Lamentó que el Consejo de Seguridad haya abordado la crisis hasta ahora y señaló que se trata de «una grave situación que pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales».
ARGENTINA APOYA INTERVENCIÓN
El embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, expresó ante el Consejo de Seguridad el apoyo del Gobierno de Javier Milei al ataque estadounidense contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, y subrayó que «el régimen ilegítimo» comandado por él ha constituido una amenaza directa tanto para su país como para toda la región.
«El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el presidente de Estados Unidos y por su Gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro», expresó Tropepi.
Al replicar las declaraciones emitidas por Milei tras el ataque estadounidense del pasado sábado, Tropepi mencionó además que Argentina «confía que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región y al mismo tiempo abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos de conformidad con los principios de derecho internacional».
Precisó que se espera que la detención de Maduro permita «poner fina a la opresión ejercida durante años por el régimen autoritario que hundió al pueblo venezolano en la pobreza y que obligó a que ocho millones de venezolanos tuvieran que escapar de su país».
Y apuntó: «El régimen de Nicolás Maduro no solo ha constituido una amenaza directa para los ciudadanos venezolanos por la violación sistemática de los derechos humanos, la apropiación de los recursos del país y la destrucción de las instituciones democráticas, sino también para toda la región, al liderar y exportar sus redes de narcotráfico y crimen organizado».
El diplomático argentino consideró que hay un nuevo escenario que plantea un doble desafío: «Acompañar una transición democrática genuina en Venezuela y contribuir al restablecimiento duradero de la paz y la seguridad en nuestra región».
Ante estos desafíos, dijo que Argentina «está lista y dispuesta a colaborar» y reafirmó el firme compromiso del Gobierno de Milei con «el pleno retorno de la institucionalidad y el estado de derecho en Venezuela, velando en todo momento por la libertad, la dignidad humana y la prosperidad», así como su determinación de «continuar luchando contra el flagelo del narcoterrorismo y de quienes contribuyen a su financiamiento».

