- Perdí la dignidad y ofendí a mi familia
Clase Turista
Hola, soy Porfirio y les contaré mi experiencia con el alcohol.
Primer contacto con el alcohol y efectos
Todo empezó en una fiesta familiar, apenas tenía 12 años, observaba a mi papá y tíos beber mientras disfrutaban de la reunión; los veía muy contentos con los vasos de alcohol en sus manos.
Por curiosidad, se me hizo fácil servirme de las botellas que les sobraba bebida, ahí empezó todo, conforme empecé a beber sentía una sensación muy agradable, completamente desinhibido, ahí comprendí el porqué las personas, que normalmente no bailaban, con unos tragos encima lo hacían.
A mi familia se le hizo gracioso los efectos que tuvo la bebida en mí, para ellos resultó chistoso verme mareado, ahí quedó, ya no volví a probar una sola gota de alcohol, hasta la mayoría de edad.
Consecuencias en el trabajo
Sin ningún problema terminé la escuela, pero ya en el trabajo el consumo del alcohol fue en aumento, empecé a beber diario.
Lo primero que se pierde es la dignidad: imagínense hacerse del baño en la calle, ahí con los perros y vivir situaciones fuertes.
En el trabajo empecé a faltar, llegaba tomado a casa, aún así pensaba que era responsable, porque casi no faltaba al trabajo, no aceptaba la gravedad de la situación: soy mecánico y es bastante irresponsable hacer el trabajo en esas condiciones, pues se pone en riesgo la integridad de muchas personas.
En mi familia mis padres se hacían cargo de mis hijos, cuando me reclamaban los agredía y humillaba, igual a mi esposa he hijas, porque no aceptaba, la primera actitud de que uno está mal es la negación.
Acercamiento al Grupo AA
Mi acercamiento con AA fue a los 22 años, aunque no admitía que tenía un problema de alcoholismo, así que no me quedé, seguía con problemas familiares fuertes, en vez de cumplir con mi responsabilidad le pedía dinero a mi esposa.
Regresé al grupo a los 45 años, devastado y derrotado, cuando ya había perdido todo, en el grupo me dijeron que no importaba que me hubiera ido la primera vez, me recibieron bien, me animaron y ayudaron, ahora en enero voy a cumplir 16 años que sigo con la agrupación.
AA cambió mi vida
Era tal mi grado de alcoholismo, que ya tenía delirios, temblores y taquicardias.
En el programa: «Solo por hoy», lo primero que se recupera es la dignidad, ya me reintegré a la familia, mis hijas ya se me acercan, con mi esposa ya nos hablamos más, hoy ya no dependo del alcohol, porque ya no quiero repetir la historia.
Hay 3 legados en AA, integridad, servicio y dedicación.
No es tanto estar pensando en el futuro, sino en estar bien y no maltratar a la familia, hoy busco lo espiritual, puedo creer en lo que yo quiera.
En los grupos AA encuentras comprensión, apoyo y una salida a todos los problemas que se te vienen encima cuando caes en las manos del alcohol.
Alcohólicos Anónimos, Sección México, ofrece una Alternativa de Solución para quien sufre la enfermedad del alcoholismo.
Servicios totalmente gratuitos
Teléfonos: 55 5705 5802 / 8005613368

