- Develan la escultura “Dos llamas” para celebrar 104 años de existencia
- Destacan lucha contra la polio, en favor de la educación y para llevar agua potable
Clase Turista
Con la develación de la escultura “Dos llamas”, el Club Rotario Ciudad de México celebró 104 años de existencia, a través de los cuales ha impactado positivamente la vida de las personas mediante su misión de servicio con proyectos e iniciativas que han marcado la diferencia en las comunidades.
En el marco de la presentación del monumento de seis metros de altura, ubicado en la intersección de Periférico y Paseo de la Reforma, el presidente del Club Rotario Ciudad de México, Oscar Rivera Rodríguez, refrendó el compromiso del Club Rotario Ciudad de México de mantener su labor y ayuda humanitaria, ya que “el mundo actual nos necesita y es el mejor momento para fortalecer los lazos que nos unen como amigos que comparten una genuina vocación de servicio”.
Ante José Antonio Patiño, quien acudió en representación del alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe; representantes de Rotary International; de México; integrantes del Gobierno de la capital del país; miembros de la sociedad civil; y embajadores de diversos países, Rivera Rodríguez recordó por ejemplo que, en colaboración con Rotary International, han trabajado incansablemente en la erradicación de la polio, demostrando que cuando esta institución se compromete con una causa los cambios suceden.
“Hemos otorgado becas, construido escuelas y aulas promoviendo el acceso al conocimiento como la herramienta más poderosa para la transformación social. Además, a través de diversas iniciativas, hemos llevado agua potable, equipamiento médico y espacios de desarrollo a quienes más lo necesitan.
“En este nuevo capítulo de nuestra historia, el Rotary Club Ciudad de México celebra 104 años de servicio y dedicación a la comunidad. Cuatro años después de haber marcado el centenario, hoy inauguramos un monumento rotario que, más que un homenaje al pasado, es un símbolo vibrante de nuestra capacidad para reinventarnos y avanzar”, mencionó.
Agregó que la obra, fruto de un diseño innovador y elaborado con esmero por el maestro Miguel Peraza, encontró en la adversidad de la pandemia el impulso para transformarse en un emblema de resiliencia.
Aunque el proyecto se vio postergado, ese retraso se convirtió en una oportunidad para redoblar nuestro compromiso y reafirmar que, ante cualquier obstáculo, la pasión por el bien común prevalece, dijo Rivera Rodríguez.
“Cada detalle del monumento refleja el espíritu rotario: la fusión de la tradición con la modernidad, la unión de esfuerzos y el deseo constante de generar un impacto positivo en la sociedad. Así, este nuevo hito no solo honra nuestros logros históricos, sino que también nos impulsa a mirar hacia el futuro, con la convicción de que la transformación social es una tarea continua.
“Hoy, al develar este monumento, reafirmamos nuestro compromiso de seguir transformando vidas y de encender en cada generación la llama del servicio y la solidaridad. Es un llamado a la acción para todos aquellos que, al igual que nosotros, creen que el cambio nace del esfuerzo colectivo y de la determinación de construir un mundo más justo y próspero”, destacó.
Sostuvo que cada uno de estos proyectos es una llama que seguirá ardiendo en las futuras generaciones de rotarios. Por eso, agregó, al mirar la escultura «Dos Llamas» no sólo vemos el arte del maestro Peraza, “también observamos con orgullo nuestra historia, nuestra pasión y nuestra promesa de seguir sirviendo. Porque en Rotary no celebramos sólo lo que hemos hecho, sino lo que aún nos queda por hacer”.
Entre los asistentes estuvieron Joaquín Mejía y Salvador Rizzo, representantes de Rotary International.
Asimismo, fueron invitados los líderes que encabezaron la celebración del Centenario del Club en el Año Rotario 2020-2021: Eduardo Macías Ocampo, past president del Club, y Jesús Calderón Bello, past gobernador del Distrito 4170, además de David Carranza Acevedo, gobernador del Distrito 4170 para el Año Rotario 2024-2025.
Para Rotary Club Ciudad de México, la sabiduría es una fuerza transformadora, capaz de moldear el destino de sociedades enteras, y su uso debe estar guiado por principios éticos y un firme compromiso con el bien común. Así, “Dos llamas” invita a reflexionar sobre nuestro propio fuego interior, sobre los conocimientos que nos impulsan y la manera en que podemos utilizarlos para construir un mundo más justo y solidario.